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Lorca

Fray Antonio de Villanueva

Fray Antonio de Villanueva

Cúpula San Bartolomé de Beniel
Cúpula San Bartolomé de Beniel

Fray Antonio de Villanueva (1714-1785)

Dentro del amplio panorama artístico de Lorca quizá se pierde en la memoria la actividad de pintores tan destacados como Fray Antonio de Villanueva, pintor del último barroco español, más conocido quizás fuera que dentro de Murcia.

Antonio de Villanueva nació en la capital lorquina un 30 de agosto de 1714, siendo hijo de un reputado tallista oriolano que le dio una educación académica basada en la filosofía y la gramática. Pero a pesar de sus estudios Villanueva tenía una especial dedicación al dibujo.

La familia volvió a trasladarse a la ciudad natal paterna, Orihuela, y allí el joven estudiante completó su amplia formación con el perfeccionamiento de las lenguas francesa e inglesa.

Vocación religiosa

Sus estudios artísticos se inclinaron primeramente por la arquitectura y la pintura, mientras, seguía avanzando en su segunda vocación, la religiosa, junto a la orden franciscana.

Fue trasladado, tras haber profesado y haberse ordenado sacerdote, al convento valenciano de San Francisco donde perfeccionó su técnica y trabajó en numerosas obras para el cenobio, pintando cuadros para el claustro, la iglesia, el retablo, el altar mayor, la capilla de la Orden tercera y una representación histórica del capítulo general de la Orden franciscana en el mismo convento en 1768.

Distintos encargos

Fueron entonces muy variados los encargos que llegó a realizar, para Aguasaltas un San Francisco para su retablo mayor, una Porciúncula para la iglesia de Aguas de Busot, los frescos del camarín de los franciscanos de Hellín, la vida de San Francisco en varios lienzos para Requena, 36 lienzos para las monjas franciscanas de Onteniente, otro cuadro del santo patrón para el convento de Alicante, etc.

En su segunda patria, Orihuela, pintaría un apostolado para la sacristía de su catedral. Fue destacado también su trabajo en las clarisas de la Iglesia de San Juan de la Penitencia, donde alrededor de 1750 trabajó en las trazas de la iglesia y en 1780 en los trabajos decorativos de sus muros del presbiterio.

A pesar de la pérdida de algunas de sus obras en distintos episodios históricos, el salón de sesiones del actual ayuntamiento de Elche conserva una Asunción pintada por Villanueva en 1747, y en Murcia, la cúpula mayor de San Bartolomé de Beniel muestra también la decoración realizada por el artista a mediados del XVIII.

Academia de San Carlos

La academia de San Carlos lo nombró socio de mérito en octubre de 1768, y aún se conserva en ella un cuadro, Las Tres Nobles Artes.

Su celda conventual siempre estuvo abierta para los principiantes y estudiantes que buscaron en fray Antonio a un maestro ya consagrado, hasta que falleció el 27 de noviembre de 1785.