La libertad del autogobierno y los cambios estructurales en la Villa

  Con la desaparición del dominio de la Orden de Santiago y la derogación de los señoríos jurisdiccionales concluyó para Ulea una época muy importante en su Historia. La villa llegó a tener una población de más de mil habitantes, que perduraría hasta comienzos del siglo XX. Lo que en un principio había sido la Casa de la Encomienda, en la Plaza de la Constitución, pasó a ser la Casa del Cura, levantada sobre el edificio antiguo. Anexa a la Casa del Cura se encuentra la Iglesia de San Bartolomé.

  En la misma plaza se levantó también el Ayuntamiento. Este espacio se convertiría en el foco de la administración social, económica y religiosa del pueblo. A finales del siglo XIX se levantó por orden de Antonio Tomás Sandoval 'El Gurugú'. Esta construcción está formada por un recinto con una torreta cuadrangular, con almenas, y cubierta con bóveda de media naranja. Se construyó en Ulea al volver este personaje de la Guerra de Marruecos y quedar encantado con los edificios que allí había visto. A inicios del siglo XXI Ulea es un municipio que mira con optimismo al futuro, con grandes potencialidades derivadas de sus grandes atractivos.