Orígenes agrarios

Desde época medieval el sector económico predominante era la agricultura, ejemplificada en el clásico trío de cultivos propios de las tierras de secano de la vertiente mediterránea: vid, olivo y cereales.

Tras la plaga de filoxera del siglo XIX, la vid prácticamente desaparece y no es replantada con cepas americanas como sucede en otros lugares. De ese modo, se produce la modificación de la agricultura tradicional, el abandono del cultivo de cereal y la reducción de la superficie de los olivares.

Los nuevos cultivos predominantes son el albaricoque y los cítricos que precisan de mayor cantidad de agua y componen el paisaje agrícola actual.

La construcción, un vendaval de dinamismo

El sector de la construcción inmobiliaria también ha experimentado un desarrollo exponencial en la pedanía. Se aprecian viviendas adosadas de nueva planta y construcciones aisladas que han sido adquiridas principalmente por extranjeros (mayoritariamente británicos) para utilizarlas como segunda residencia o lugar de vacaciones. Una de las posibles causas que han producido este auge son las buenas comunicaciones que mantiene en la actualidad Mula con los aeropuertos de San Javier y Alicante, gracias a la autovía del Noroeste de la Región de Murcia.

Turismo rural y de salud

El turismo rural, de naturaleza y de salud está experimentando un crecimiento continuado en la zona y cada vez son más las plazas ofertadas en este sector. A las posibilidades gastronómicas, culturales y de ocio como el senderismo y demás actividades al aire libre, se une la proximidad de Los Baños de Mula. Todo ello convierte al turismo rural de El Niño de Mula en una actividad económica rentable y sostenible.