Cargamento del pecio fenicio de Mazarrón
Cargamento del pecio fenicio de Mazarrón
J.M.

     Al igual que en tierra, el arqueólogo sigue el método arqueológico único y definido para esta disciplina, aunque deberá atender a la dificultad que supone el tener que adaptarse a un medio hostil para el ser humano como es el subacuático, que además, habrá afectado a los materiales de una forma diferente a si hubiera permanecido en tierra o al aire libre, y que supondrá una vía diferente de excavación y extracción.

PROSPECCIÓN

     Tras la documentación acerca del hecho histórico a investigar, acometemos la primera fase de prospección con intención de acotar el área de trabajo y localizar desde la superficie subacuática, o fondo, los principales núcleos de acumulación de materiales y un primer acercamiento a estos, identificando ya períodos históricos y origen de los restos, por ejemplo, un mercante hundido con materiales romanos del siglo I a.C., identificado gracias a los restos cerámicos con formas conocidas esparcidos por el lecho marino.

     Esta prospección es visual y llevada a cabo por arqueólogos buceadores que realizan recorridos de búsqueda con ayuda de filieres, hilos o cuerdas guía extendidos en líneas rectas, únicas o distribuidas en paralelo formando calles que serán recorridas por aquellos. Otra forma será el enganche de una cuerda a un peso o pica para, una vez estirada aquella, hacer girar la misma sobre ese peso o pica que hará de eje con los buceadores distribuidos a su largo (la prospección circular), entre otras. También pueden ser remolcados a media agua por una embarcación enganchados a un planeador o navegando por el fondo con ayuda de un scooter subacuático.

EXCAVACIÓN

     La siguiente fase será la subdivisión en cuadrículas de toda la zona de estudio definida en las prospecciones y el inicio de su excavación, aplicando el método Harris de documentación estratigráfica en cada cuadrícula, documentando cada una de sus fases con dibujo arqueológico de campo y fotografía y técnicas como la fotogrametría si su aplicación es posible.

     Las herramientas a utilizar diferirán de las usadas en tierra, esta vez, los clásicos picos, palas y legones son sustituidos por chuponas, manga de succión conectada en superficie con un compresor que expulsa agua o aire a presión a través de ellas casi al final de la boca de succión, provocando una aspiración en esta boca (el llamado Efecto Venturi). Colocando la expulsión de agua del compresor por el principio de la manga conseguiremos el efecto contrario, una lanza de agua, muy útil para dispersar arenas y abrir sondeos previos a la excavación como tal.

     Los objetos a extraer necesitarán de un tratamiento especial con ayuda de camas y moldes fabricados sobre la misma pieza y dentro del agua, con productos como el poliuretano expandido o resinas epoxi para fabricar moldes in-situ que podrán ser extraídos con ayuda de globos (iguales que un globo aerostático pero inflado con aire debajo del agua para provocar su ascensión).