Zonas Interés Turístico

- Bahía de Mazarrón
- El Alamillo
- La Manga del Mar Menor
- Playa Honda
- Rincón de San Ginés (Cabo de Palos)


La Manga del Mar Menor

Tomás Maestre impulsó el desarrollo urbanístico de La Manga en la década de los años 60'.


Éxodo rural

El auge de la industria fue un polo de atracción para la población rural de la provincia de Murcia, que emigró a Cataluña dentro de España y a otros países de Europa Occidental.


Pantano del Cenajo 

Francisco Franco inauguró los pantanos del Cenajo y de Camarillas en 1963. Estos embalses se realizaron para evitar las inundaciones del río Segura.


Diputados por Murcia

- Manuel Albaladejo
- Manuel Batlle
- Miguel Caballero
- Jaime Campmany
- Manuel Clavel
- Carlos Iglesias
- Armando Muñoz
- Ramón Luis Pascual
- José Manuel Portill

La década de los 60' se caracterizó en España por el crecimiento económico. Los tecnócratas del Gobierno impulsaron el desarrollo de la economía española mediante la aprobación del Plan de Estabilización (1959). Este plan supuso la reducción del gasto público; la disminución de la inflación; la convertibilidad de la peseta; y la obtención de créditos y ayudas mediante la entrada de España en el Fondo Monetario Internacional (FMI), la Organización Europea para la Cooperación Económica (OECE) y el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF).


El desarollo económico estaba basado en la industria y en el turismo de sol y playa. La industria se concentraba en Cataluña, Provincias Vascongadas y Madrid. Cataluña se convirtió en un polo de atracción, entre otros, para los emigrantes murcianos dentro de España. Los obreros murcianos engrosaron los barrios y ciudades del cinturón industrial de la Ciudad Condal. El auge económico de los países de Europa Occidental también atrajo a miles de emigrantes de la provincia de Murcia a Francia, Alemania y Suiza.

La devoción de los emigrantes murcianos por su patrona pervivió en sus lugares de destino. Así, por ejemplo, los murcianos de Cataluña fundaron la Hermandad de los Caballeros de la Virgen de la Fuensanta en Sabadell (Barcelona). Estos caballeros sufragaron la creación de una réplica de la patrona de Murcia, obra del escultor José Noguera, para la parroquia de San Julián de Altura, en el barrio de Can Oriach. Los inmigrantes convirtieron la romería de la Fuensanta en la más importante de la ciudad catalana.

En la ciudad argentina de Mendoza, los emigrantes murcianos construyeron una ermita en honor a la Virgen de la Fuensanta y encargaron una réplica de la patrona al escultor Sánchez Lozano. La corona de la Virgen llevaba grabados los escudos de España, Argentina, Murcia y Mendoza. Los emigrantes murcianos consiguieron la cesión gratuita de cinco hectáreas de tierra en el paraje de Los Cerrillos para la construcción de la Ermita de La Fuensanta.

La dictadura de Franco explotó el turismo de sol y playa en España mediante la declaración de Zonas de Interés Turístico Nacional. La Ley 197/163 pretendía atraer a los turistas extranjeros a aquellos lugares de la costa española que tuvieran "condiciones especiales para la atracción y retención del turismo". Para ello, el Gobierno impulsó la construcción de urbanizaciones y de las infraestructuras necesarias en las costas.

En la provincia de Murcia, las áreas declaradas de Interés Turístico Nacional fueron La Manga (de San Javier y Cartagena), Rincón de San Ginés (Cartagena), Playa del Alamillo y Bahía de Mazarrón, y Playa Honda (Cartagena). La apertura del aeropuerto de San Javier para uso civil en 1968 fue una medida importante para la atracción del turismo al litoral murciano. "El Mar Menor y la provincia en general poseen reservas turísticas extraordinarias que permitirán un turismo de categoría", declaró Manuel Fraga, ministro de Información y Turismo, durante su visita a la Región en 1963.

El 'boom' del turismo de sol y playa favoreció el desarrollo urbanístico de La Manga del Mar Menor. Tomás Maestre Aznar, dueño de las haciendas de La Manga de San Javier y de Cartagena, fue el principal impulsor de su expansión urbanística. El arquitecto Antonio Bonet Castellano diseñó la ordenación turística de La Manga.

La apertura del régimen quedó de manifiesto con la aprobación de la Ley de Prensa e Imprenta (1966) y de la Ley Orgánica del Estado (1967), aprobada en referéndum con el apoyo del 95% de los votantes. La primera aprobaba la eliminación de la censura previa y la iniciativa privada en el mundo del periodismo, pero otorgaba al Gobierno la posibilidad de sancionar y secuestrar publicaciones. La segunda reflejaba la separación de los cargos de jefe del Gobierno y del Estado, y la creación de asociaciones políticas.

Los estudiantes universitarios de Madrid y Barcelona protagonizaron en 1968 numerosos actos de protesta contra la dictadura de Franco. Los alumnos reivindicaban reformas democráticas en España. El régimen llegó a cerrar las facultades de Económicas y Filosofía de la Complutense en Madrid en el mes de enero. El 18 de mayo, los estudiantes de la Complutense volvieron a desafiar a la dictadura, por influencia del Mayo Francés, con un concierto protesta del cantautor valenciano Raimon en la Facultad de Medicina.

Los representantes de la provincia de Murcia en las Cortes franquistas durante la década de los años 60' fueron: Manuel Albaladejo García, catedrático de Derecho Civil y rector de la Universidad de Barcelona (1969); Manuel Batlle Vázquez, rector de la Universidad de Murcia (1944-75); Miguel Caballero Sánchez, alcalde de Murcia (1965-71); Jaime Campmany y Díez de Revenga, periodista; Manuel Clavel Nolla, presidente del Colegio Médico de Murcia; Carlos Iglesias Selgás, inspector de la Organización Sindical; Armando Muñoz Calero, doctor en Medicina y ex-presidente de la Federación Española de Fútbol (1947-50); Ramón Luis Pascual de Riquelme, ingeniero agrónomo; y José Manuel Portillo Guillamón, presidente de la Hermandad de Labradores y Ganaderos de Murcia. Los gobernadores provinciales de Murcia y jefes provinciales del Movimiento en los 60' fueron: Antonio Luis Soler Bans (1960-66), abogado; Nicolás de las Peñas y de la Peña (1966-67), licenciado en Derecho; y Alfonso Izarra Rodríguez (1967-69), doctor en Medicina.  

En materia hidráulica, El jefe del Estado, Francisco Franco, inauguró los embalses del Cenajo y Camarillas en 1963, con la presencia de 15.000 huertanos de la Vega del Segura. "Estamos ante la realidad de dar seguridad a las tierras y a los huertos, y que se convierta en agua fecunda y beneficiosa la que otras veces venía impetuosa a arrollar las huertas y a destruir la riqueza", afirmó Franco. La capacidad de embalse del Cenajo era de 472 millones de metros cúbicos y la de Camarillas era de 39 millones de metros cúbicos. Además, el Ministerio de Obras Públicas anunció la realización del embalse de Santomera en 1965 y del Trasvase Tajo-Segura en 1968, para trasladar los excedentes de agua desde la cabecera del Tajo a la cuenca del Segura.

Otros acontecimientos relevantes en la provincia de Murcia fueron: la primera Feria del Mueble en Yecla (1965); la concesión de la Denominación de Origen a los vinos de Jumilla (1961) por Orden del Ministerio de Agricultura, y del títuto de Muy Noble y Leal Villa a Fuente Álamo; el desarrollo de la industria conservera en Molina del Río Segura y Ceutí; el auge de los Balnearios de Archena y Fortuna; la instalación del agua potable en Albudeite; la crisis de la minería en Mazarrón, y del esparto en las áreas de Cieza, Campos del Río, Caravaca y Águilas; y los inicios del movimiento segregacionista de Santomera, respecto a Murcia, con la creación de la Comisión Pro-Ayuntamiento (1967).

Antonio Gómez-Guillamón Buendía