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El reinado de Amadeo I de Saboya: la Universidad Libre de Murcia

Ilustración sobre la renuncia al trono de Amadeo I de Saboya ante la ingobernabilidad de España

Ilustración sobre la renuncia al trono de Amadeo I de Saboya ante la ingobernabilidad de España

 
La Universidad Libre de Murcia, fundada en 1869

La Universidad Libre de Murcia, fundada en 1869

 
El Teatro Romea, a finales del siglo XIX

El Teatro Romea, a finales del siglo XIX

 

      'Antonete' Gálvez

  El guerrillero de Torreagüera (Murcia) lideró una sublevación exitosa contra el Gobierno de Amadeo I de Saboya en 1872 por el reclutamiento forzoso de las quintas para la Guerra de Cuba frente a los rebeldes secesionistas.

    Universidad de Murcia

  El decreto de libertad de enseñanza, impulsado por el Gobierno del general Juan Prim, permitió el nacimiento y el desarrollo de la Universidad Libre de Murcia entre 1869 y 1874. El centro universitario impartía las carreras de Derecho, Filosofía y Letras y Ciencias. Su financiación corría a cargo del Ayuntamiento de la capital del Segura y de la Diputación Provincial.

 
     Las Cortes designaron a Amadeo I de Saboya Rey de España por mayoría absoluta el 16 de noviembre de 1870. El presidente del Gobierno, el general Juan Prim, propuso su candidatura por su carácter católico y progresista. El duque de Aosta aceptó la Corona y una comisión de las Cortes viajó a Italia a bordo de la escuadra del Mediterráneo para traer a Amadeo de Saboya a España. Antes de su llegada, un atentado acabó con la vida del primer ministro, Juan Prim, en Madrid el 27 de diciembre. El nuevo monarca desembarcó de la fragata Numancia en el puerto de Cartagena el 30 de diciembre, y a continuación viajó en Madrid. Amadeo I juró el cargo de Rey de España ante el presidente de las Cortes, Manuel Ruiz Zorrilla, el 2 de enero de 1871, tras rendir homenaje al cuerpo sin vida del general Juan Prim, su gran valedor. "Acepto la Constitución y juro guardar y hacer guardar las leyes del Reino".

     Los progresistas dominaban el Congreso de los Diputados con 159 escaños, el 45% de la Cámara, en alianza con los unionistas. Los diputados de la provincia de Murcia en las Cortes eran: Emilio Cánovas del Castillo, senador vitalicio; Ángel Carvajal Fernández de Córdoba, comisario del Almirantazgo; José Cayuela Ramón, alcalde de Murcia; Joaquín Fontes Contreras, oficial del Cuerpo de Ingenieros; Enrique Fulgencio Fuster López, conde de Roche; Manuel Gómez Marín, jefe de la sección de Gracia y Justicia del Ministerio de Ultramar; Manuel Izquierdo López, gobernador civil; Manuel Lapizburu Alcaraz, propietario; Rufino Marín Baldo, juez; Pedro Pagán Ayuso, vocal de la Junta Provincial de Agricultura, Industria y Comercio; Francisco Pérez Guillén, propietario; Nicolás Salmerón Alonso, catedrático de Metafísica; Luis Sastre Jiménez, secretario del gobierno civil de Murcia; Juan Bautista Sastre González, propietario, y Trinidad Sicilia Meca, magistrado del Tribunal Supremo. Además, repitieron de anteriores legislaturas Joaquín Aparicio Moreno, abogado; Antonio Cánovas del Castillo, ex-ministro; Juan Contreras Román, militar; José Echegaray Eizaguirre, ministro de Fomento y Hacienda; Lope Gisbert García Tornel, catedrático de Derecho; Francisco Melgarejo Florez, senador; José Prefumo Dodero, letrado; Jerónimo Torres Casanova, ex-obispo de la diócesis de Cartagena-Murcia, y Mariano Zabalburu Basabe, propietario.

     El reinado de Amadeo de Saboya se caracterizó por la inestabilidad política, simbolizada en seis gabinetes con tres presidentes de Gobierno (Francisco Serrano, Manuel Zorrilla y Mateo Sagasta) en dos años. Los republicanos, los demócratas, los isabelinos y los carlistas manifestaron su oposición al nuevo monarca desde el inicio de su reinado. Los tradicionalistas o carlistas protagonizaron en 1872 un nuevo levantamiento armado, al mando del general Ramón Cabrera, en las Provincias Vascongadas, Navarra, Cataluña y el Maestrazgo, en favor de los derechos al trono del pretendiente Carlos VII. En las colonias, la Guerra de Cuba (1868-78) desangraba al ejército español y el reclutamiento forzoso de quintas provocó el levantamiento del guerrillero de Torreagüera (Murcia) Antonio Gálvez Arce, 'Antonete', contra el monarca en la Huerta de Murcia. Los milicianos republicanos contaban con el apoyo popular y derrotaron a las fuerzas de seguridad del Estado. Al final, el Gobierno decretó el final del servicio militar obligatorio y el pueblo murciano recibió como un héroe al guerrillero 'Antonete' Gálvez.

     En el ámbito cultural destacó el cambio de denominación del teatro de Los Infantes por el de Romea (1872) y por el desarrollo de la Universidad Libre de Murcia. El decreto de Libertad de Enseñanza, aprobado durante el Sexenio Revolucionario, permitió la fundación de la Universidad en 1869. Su primer rector fue Jerónimo Torres Casanova, deán de la catedral de Murcia y doctor en Teología y Derecho Canónico, y su profesorado procedía en su mayoría del Instituto Provincial de Segunda Enseñanza y del Seminario de San Fulgencio. La Universidad Libre de Murcia ofertaba las carreras de Derecho, Filosofía y Letras y Ciencias Físico-Naturales y Exactas y contaba con alrededor de 250 alumnos. La Diputación Provincial y el Ayuntamiento de Murcia se encargaron de la financiación de la Universidad hasta su cierre definitivo en 1874 por problemas económicos. "La existencia de la Universidad Libre de Murcia durante cinco años ha justificado la bondad del pensamiento que le dio vida", declaró el Consistorio.

     Amadeo de Saboya presentó su dimisión irrevocable como Rey de España el día 11 de febrero de 1873, debido a la ingobernabilidad del país. "Dos años largos ha que ciño la corona y la España vive en constante lucha, viendo cada día más lejana la era de paz y de ventura que tan ardientemente anhelo…todos los que con la espada, con la pluma, con la palabra agravan y perpetúan los males de la nación son españoles; todos invocan el dulce nombre de la patria; todos pelean y se agitan por su bien, y entre el fragor del combate, entre el confuso, atronador y contradictorio clamor de los partidos, entre tantas y tan opuestas manifestaciones de la opinión pública, es imposible afirmar cuál es la verdadera, y más imposible todavía hallar remedio para tamaños males. Los he buscado ávidamente dentro de la ley y no lo he hallado. Fuera de la ley no ha de buscarlo quien ha prometido observarla". El monarca salió de España a través del puerto de Cartagena para regresar definitivamente a Italia.

  Antonio Gómez-Guillamón Buendía

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