Obra

    La obra de Joaquín Belda fue muy extensa. Colaboró en numerosas publicaciones de la época, tanto diarios como revistas literarias para las que escribió multitud de relatos cortos, artículos, pequeñas obras teatrales o juguetes cómicos. Tradujo las 'Memorias de La Bella Otero' escritas por Madame Valmont al dictado de la propia Carolina Otero. Escribió algunas novelas de género policiaco como '¿Quién  disparó?' o 'El cadáver en la cocina', pero siempre empleando el mismo tono jocoso y cercano a la parodia.

    Su primera novela titulada 'La suegra de Tarquino' lanzó la popularidad de Belda. Como podemos leer en el número 712 de Gedeón (18-7-1909), en la sección 'El papel vale más': "La aparición de La suegra de Tarquino,..., puede y debe señalarse como un verdadero fenómeno en nuestro mundillo literario". Y en la revista 'Por esos Mundos', en su número 201 de octubre del año 1911, el crítico y novelista José Francés escribe: "Hace dos años J. Belda era totalmente desconocido... Hoy día figura entre los primeros humoristas españoles...". Más adelante añade: "¿En virtud de qué medios ha conseguido tan rápidamente la popularidad?. Bastó su primer libro 'La suegra de Tarquino".

    No obstante, también tuvo sus críticos, algunos de los cuales lamentan que desperdiciara su talento escribiendo una literatura que calificaban de fácil y degradante. Tras publicar 'La Farándula', el mismo José Francés, en la revista 'Por esos mundos' en febrero de 1911, califica la novela de Belda como una buena novela pero añade: "Lo que no es de alabar, sino de censurar abiertamente, es la impudicia, el franco libertinaje de algunas páginas" y agrega: "Belda no necesita semejantes pornografías para hacer un arte nuevo muy suyo y muy ameno".

    Como articulista y escritor de relatos cortos publicó en muchos diarios, semanarios y revistas literarias de la época. Por ejemplo, en 'Blanco y Negro' tuvo una sección llamada 'Filosofía barata', escribió muchas narraciones cortas para el suplemento literario 'Los Lunes de El Imparcial'. También publicó en la revista 'Prometeo', en la revista quincenal de arte y crítica 'Ideas y Figuras', en 'Nuevo Mundo', en 'El Cuento Semanal', en 'La Novela Semanal', en 'Madrid Cómico' o en el periódico 'Los hombres libres', que tenía como gerente a Artemio Precioso.

    Precisamente para Artemio Precioso trabajó como escritor exclusivo en 'La novela de Hoy'. Los escritores contratados en exclusiva para esta publicación eran retribuidos muy generosamente por sus novelas. Ésta era una práctica nueva dentro del panorama de las revistas literarias de aquel momento. El tipo de literatura erótico-galante que se publicaba en 'La Novela de Hoy' no era muy bien vista por la censura primorriverista con la que tuvo muchos problemas. Un relato de Ramón María del Valle Inclán, titulado 'La hija del capitán' y publicado en esta colección, fue la gota que colmó el vaso. Miguel Primo de Rivera mandó perseguir y procesar al director de la revista y a los  escritores que trabajaban para él, incluido Belda.

    En marzo de 1924, Joaquín Belda firmó junto a otros 117 escritores de lengua castellana un mensaje de elogio de la lengua catalana dirigido al presidente del Gobierno militar de España. Sin embargo, unos años antes su obra había sido causante de protestas por parte de estudiantes catalanistas. El 10 de noviembre de 1922 pudo leerse en 'El Imparcial' la noticia de una revuelta estudiantil ocurrida el día anterior en Barcelona. Los estudiantes habían marchado hacia el Gobierno civil cantando 'Els Segadors' para protestar contra su obra 'Visca Catalunya', texto que consideraban inmoral e insultante hacia los sentimientos nacionalistas. En su camino por las ramblas los estudiantes intentaron quemar un quiosco en el que se tenía a la venta la obra de Belda.

    Pero la literatura que Belda cultivó durante años comenzó a declinar. El 29 de diciembre de 1930, en el número 1927 de la revista 'El Nuevo Mundo', encontramos en la sección 'La Vida Literaria 'una reseña de 'Me acuesto a las ocho', su última novela en ese momento. El crítico, después de hablar del peligro del encasillamiento de los escritores, dice: "Para la mayor parte del público, el nombre de Belda va unido a un tipo de literatura hoy en baja... Pero Joaquín Belda, escritor de su tiempo, ha comprendido que este tipo de literatura ha pasado... Y así, en las actuales novelas de Belda está eliminado aquel factor que dio origen al encasillado que citábamos al comienzo de estas líneas".

    Obras Publicadas

    Entre las obras más destacadas de Joaquín Belda, además de sus innumerables artículos humorísticos y relatos cortos, podemos enumerar las siguientes:

  • La suegra de Tarquino (1909)
  • ¿Quién disparó? (1909)
  • Memorias de un suicida (1910)
  • Saldo de almas (1910)
  • La farándula (1910)
  • La piara (1911)
  • Alcibíades club (1912)
  • El pícaro oficio (1912)
  • Una mancha de sangre (1913)
  • La Coquito (1915)
  • Aquellos polvos (1916)
  • Más chulo que un ocho (1917)
  • Las noches del Botánico (1917)
  • Las chicas de Terpsícore (1917)
  • La diosa Razón (1918)
  • El compadrito (1920)
  • Carmina y su novio (1921)
  • Las Orejas (1926)
  • Vinos de España (1929)
  • Me acuesto a las ocho (1930)


    Fuentes

-Sáinz de Robles, Federico Carlos. 'La promoción de El Cuento Semanal 1907-1925'. Madrid, 1975.
-B. Magnien et al. 'Ideología y texto en el Cuento Semanal (1907-1912)'. Madrid. 1986.
-Bauci i Tugores, Bartomeu. 'Consideraciones en torno a un Bestseller: Corazones sin rumbo'. Palma de Mallorca, 1981.
-Litvak, Lily. 'Antología de la Novela Corta Erótica española de entreguerras 1918-1936'. Madrid, 1993.
-Litvak, Lily. 'La novela erótica de entreguerras 1920-1936, en los Territorios Literarios del la Historia del Placer'. I Coloquio de Erótica Hispana, 1996.
-Iñiguez Barrena, Mª Lourdes. 'El Noventayocho: ayer y hoy. IV Simposio de actualización científica y didáctica de lengua y literatura españolas'. Granada, 1998.