ARTE Y CULTURA

Antonio Mir

Obra

Pez en Puerto de Mazarrón [Lorca_Antonio Mir]
Pez en Puerto de Mazarrón

Algunas características de la pintura de Antonio Mir

La obra de Antonio Mir parte de un proceso de maduración que requiere tener todo lo que rodea la obra bien atado. Así, tendrá en cuenta desde el soporte en el que va a ser realizada hasta la composición final.

Si se piensa en esta última faceta de las obras de Antonio Mir, la composición, se descubre un maravilloso mundo de estructuras en franjas horizontales, acumulaciones de la carga, o figuras descentradas que sirven para jugar con los campos de color.

La obra pictórica de Mir manifiesta una unidad temática que actúa como nexo en los distintos campos de experimentación. Las formas básicas en sus pinturas no cambian, pero tampoco se encuentran limitadas. Cuando aparece un elemento nuevo, un avance, se entrelaza de manera perfecta con lo existente, y se relaciona con lo anterior de forma perfecta.

La pintura de Antonio Mir es agresiva. Agresiva desde la interactuación con el observador. No deja indiferente, motiva una respuesta inmediata sin partir de la provocación buscada.

La temática lleva a su obra por los parajes y tierras que ha conocido desde niño. A los colores de su patria adoptiva, Brasil, se le añaden motivos vividos en tierras de la Región de Murcia como las flores de los campos Mediterráneos o los peces del Puerto de Mazarrón. Desarrolla toda una gama de ligeros matices, de texturas y relieves que permiten distinguir los motivos a través de los efectos de la luz. Se podría decir que en algunas obras de Mir es la luz la que incidiendo sobre el cuadro pinta; un ciclista, una flor, un pez o la hoja de una chumbera, como accidentes dentro de un mar de luz que emana del cuadro.

La técnica empleada en sus cuadros está basada en la acumulación de materia en determinadas zonas hasta conseguir relieves modelados que emergen y se yuxtaponen aislados del soporte.