ARTE Y CULTURA

Ramón Alonso Luzzy

Etapas

Interior de la Sala Muralla Bizantina, en la que expuso Luzzy [Cartagena_Ramón Alonso Luzzy]
Interior de la Sala Muralla Bizantina, en la que expuso Luzzy

La obra de Luzzy se ve enmarcada en un período en el que el panorama pictórico español se halla en continuo debate entre tradición y vanguardismo hasta llegar a la oficialización de lo abstracto en la década de los 60. Esa evolución también marca de alguna manera la del pintor, quien a lo largo de su vida desarrolló diversas temáticas y estilos que por hechos, a veces casuales, influyeron los designios de su actividad artística.

Etapa de formación

Los primeros años de la vida artística de Ramón Alonso Luzzy estuvieron protagonizados por bodegones y algunos estudios de figuras según marcaban las pautas tradicionales del aprendizaje académico. Bajo las enseñanzas de Ros crea sus primeros cuadros y más tarde empieza a descubrir nuevas sensaciones y colores que le llevan a dibujar sus primeros paisajes. Durante su estancia en Madrid son los retratos, naturalezas muertas y pinturas paisajísticas, además de algunas obras por encargo, las que dirigen la pintura de Luzzy.

Etapa decorativa

El año 1954 se señala como un punto de inflexión en su trayectoria artística, pues es tras su viaje a Italia cuando, emprendiendo una búsqueda hacia un lenguaje más personal, encuentra en la pintura decorativa su principal medio de expresión. A pesar de gozar esta faceta muralista en esos años, en ningún momento Luzzy deja atrás su eterno interés por la pintura de caballete. En este período existe un viaje que influirá en la concepción pictórica del artista. Fue durante su estancia en Ibiza cuando las típicas uniones cúbicas y escalonadas de la ciudad le dan la clave para asumir y resolver sus composiciones en perspectiva en muchos de sus murales y de las producciones de etapas posteriores.

Esta etapa coincide con un período de bonanza económica en el término cartagenero, el período del desarrollismo que se prolongó hasta los años 60 y que favoreció los múltiples encargos recibidos por Luzzy y por su amigo Navarro. Por ello, tampoco es casual que en la siguiente etapa se restrinjan los pedidos, condicionada la situación con la crisis mundial del año 73.

Pinturas "de figuras" al óleo

En la década de los 70 una nueva exposición en la Sala Zurbarán de Cartagena supone un nuevo cambio en las composiciones del artista, en busca de una pintura más personal. Poco a poco el ser humano se convierte en el eje central de sus obras, reflejado bajo un punto de vista trascendente y motivado por sentimientos como la soledad, la insolidaridad o la incomunicación. En los paisajes que Ramón pinta por aquel entonces también aparece en ocasiones la figura humana.

Etapa de transición

Desde los últimos años de los 70 la pintura de figuras va siendo relegada cada vez más a favor del paisaje. No obstante, su etapa como senador frenará su actividad pictórica de manera notable.

Etapa de plena madurez

A finales de los 80 Luzzy regresa a su labor artística que por otro lado nunca había abandonado del todo. En este tiempo sus paisajes se convierten en los verdaderos protagonistas de su pintura, notando influencias como las que obtuvo de su estancia por tierras rusas. En los últimos años de su vida, sus continuos problemas de salud le hicieron renunciar al trabajo de grandes formatos, pero continuó pintando hasta el final, dedicando la mayor parte de su tiempo a la obra sobre papel.