FIESTAS

La Semana Santa de Cartagena hace 125 años

Las procesiones

Agrupación del Santo Sepulcro (Marrajos)
Agrupación del Santo Sepulcro (Marrajos)

No comenzaron con buen pie las procesiones ya que el Miércoles Santo, cuando habían salido Granaderos, Samaritana, Huerto y Ósculo, se produjo una fuerte tormenta que obligó a suspender el desfile. Las presiones de cofrades y de los ciudadanos sobre la plana mayor de la Cofradía del Prendimiento fue tan fuerte que esta procesión se tuvo que celebrar en la tarde del Viernes Santo y duró 21 horas. Desde las cinco de la mañana, hora en la que los granaderos marrajos cruzaron la Puerta de Santo Domingo, hasta las dos de la madrugada siguiente en que la Virgen "marraja" entró en las puertas de la iglesia.

La suspensión de la procesión del Miércoles Santo por la climatología no fue la única incidencia producida por la lluvia, pues amenazó tormenta durante toda la semana, e incluso chispeó en varios momentos, como durante el desfile de los Californios, por lo que según El Eco, "su marcha se hizo un tanto apresurada, sin faltar por esto al buen orden y arreglo, que es lo que da mayor realce a nuestras procesiones".

Novedades del desfile

En cuanto a las novedades, hay que resaltar que el San Juan Californio estrenó trono, túnica y manto de la imagen, lo que supuso un gasto de 8.000 reales. Afirma el cronista de El Eco que "el adorno de los demás pasos ha guardado las mismas formas de elegancia y de buen gusto que en el anterior, todos inmejorables. El de la Virgen deslumbrante y majestuoso como él solo".

No fue éste el único estreno, ya que gracias al trabajo del tallista de peanas, Juan Miguel Cervantes, se produjeron otras novedades. También hubo cambios en el cartelaje de la Virgen marraja, "sustituyendo el del año pasado por cuatro elegantísimos candelabros dorados destinados a sustentar 100 bombas distribuidas en una estudiada combinación del mejor gusto. Las bombas fabricadas expresamente en Alemania llevan señaladas en sí, en armónica alternativa, los atributos de la pasión, de cristal opaco, talladas y forma de tulipanes". También salieron con un nuevo cartelaje y bombas el trono de la Magdalena; y nuevas bombas los de San Juan y la Verónica. Asimismo, la prensa destaca que "la sociedad cartagenera vistió el traje de granaderos este año por vez primera".

A modo de anécdota hay que reseñar que un californio depositó dos monedas de cien reales en una bandeja petitoria en cumplimiento de una promesa por no haberse mojado la Virgen.