municipios - poblaciones Inicio Cita Previa - Servicio Murciano de Salud (abre en ventana nueva) Emergencias 112 Correo

La Fiesta de Los Santos Inocentes en la Región de Murcia

Baile de Inocentes en La Copa de Bullas

Baile de Inocentes en La Copa de Bullas
Paco Salinas

Músicos de la Cuadrilla de Guadalupe, hacia 1965

Músicos de la Cuadrilla de Guadalupe, hacia 1965
Archivo Tomás García

Cuadrilla de ánimas de La Arboleja, hacia 1942

Cuadrilla de ánimas de La Arboleja, hacia 1942

inocente
Pareja de bailaores con el Gorro de Inocentes. Garrobillo (Águilas)

     El objetivo principal por el cual tiene lugar la Fiesta de Inocentes es para recaudar dinero para la hermandad del pueblo, para la iglesia y para realizar las fiestas patronales. Por este motivo, los mayordomos de la hermandad eran los encargados de organizar el baile de Ánimas junto con el inocente, entre otros actos destacados a lo largo del año.

     La importancia que tuvo esta Fiesta a nivel popular es por el carácter lúdico y de divertimento que ofrecía a todos los asistentes, ya que se creaban situaciones inverosímiles, y que todo lo ocurrido estaba perdonado.

     Además, esta Fiesta se encuentra entroncada con el Carnaval, ya que cabe la posibilidad de poder vestirse; disfrazarse como se quiera, sin tener que seguir ningún canon establecido. Con lo que da paso a la risa, a la alegría y a la bulla que los hombres de los campos tanto necesitaban. Esto nos da pie a recordar, que antiguamente, la gente para festejar el Carnaval salía a la calle vestidos con ropas olvidadas o en desuso, con la cara pintada de hollín, azulete o almagre, y de esta manera se desmonta la parafernalia establecida alrededor de los suntuosos carnavales actuales.

     Con esta fiesta uno de los participantes puede representar el poder por un día, indistintamente de la clase social a la que perteneciera. Esto se conseguía rompiendo el baile con la puja, que en muchos de los casos se empeñaba el dinero de todo el año.

     Con el baile de puja daba pie a la galantería de los mozos por las mozas, que de estos bailes salían muchas parejas de novios, y además se podía bailar con una persona impensable, e incluso se pagaba por dar una vuelta del brazo de la moza deseada. Este baile tiene su trascendencia porque el contacto entre sexo masculino y femenino no era usual, siendo este baile la excusa perfecta para el acercamiento entre ambos. Con la siguiente noticia del Diario Murciano de 28 de diciembre de 1904, se observa el conocimiento y las artimañas que se gestaban en estos bailes, por conseguir bailar con la persona deseada:

"Hoy ya no hay bailes á beneficio de las Ánimas del Purgatorio, ni inocentes que á ellos concurran á gastar el jornal ó la ganancia de un año con tal de que bailara unas cuantas vueltas la novia de un amigo ó de un enemigo, ó la mujer no admitiera relaciones con el que ofrecía tantas y cuantas misas por satisfacer aquel capricho; otras veces, el novio, pariente, amigo ó pretendiente de la solicita se oponía al capricho del postor, y se entablaba un pugilato mejorando cada cual su postura".

     Aunque ya se haya hecho mención, otro de los casos que solían suceder en estos bailes, era que una persona podía vengarse de su enemigo, gastándole alguna pequeña inocentada, el caso más común era pagando para que la novia de su contrario bailara con él o con otra persona, y éste subiera la puja para evitarlo, creciendo la enemistad entre ambos y si el contrincante ganaba la puja era inmensurable la vergüenza que le hacía pasar a su adversario.

     Otro de los motivos por el cual esta celebración tuviera mucha afluencia de público y fuera muy vistosa, era debido a que muchas de las personas querían demostrar su maestría en el baile, para ello se congregaban en el círculo que se formaba para salir a bailar.

     Los bailes que la cuadrilla interpretaba eran variados, dentro del repertorio del 'baile suelto', jotas, malagueñas y seguidillas en sus variantes y en el repertorio de 'baile agarrao', vals, mazurcas y pasodobles.

     No debemos pasar por alto el significado de estas fiestas, que es el de gastar bromas o inocentadas a lo largo de todo el día. De éstas nadie se libra que le gasten alguna gracia, como ya se ha relatado. La figura de la iglesia en su representación material como el misal o los sacerdotes las sufren de una manera obligada, y a todas las personas. Las inocentadas características de este día eran los rebuznos, poner el sombrero de inocentes, barrer los pies o la casa con las escobas, afeitarte la cara con grotescas cuchillas, poner multas por salir a la calle, etc.

Icono de conformidad con el Nivel Doble-A, de las Directrices de Accesibilidad para el Contenido Web 2.0 del W3C-WAI

portal@regmurcia
© Fundación Integra
Aviso legal - Política privacidad

Logos Fundación Integra (abre en ventana nueva) CARM (abre en ventana nueva) Fondo Europeo de Desarrollo Regional (abre en ventana nueva)