Ofrenda Floral a la Patrona de Molina de Segura [Folclore_Indumentaria tradicional]
Ofrenda Floral a la Patrona de Molina de Segura
Huertanos portando una cesta (Desfile de Carrozas - Fiestas de San Marcos 2004 - Bullas)
Huertanos portando una cesta (Desfile de Carrozas - Fiestas de San Marcos 2004 - Bullas)

Zaragüeles y calzones

La palabra zaragüel proviene del árabe sarawïl. Los zaragüelles son unos calzones anchos. En otras culturas del Mediterráneo se ha dado este tipo de calzón, incluso en los Países Nórdicos.

Ya se hablaba de los zaragüelles en el siglo VII antes de Cristo. Son mencionados ya por el profeta Daniel en el capítulo III vs. 94.

Están confeccionados en lienzo o lino, de color generalmente blanco y nunca sobrepasan "tres dedos" por encima de la rodilla. En el trabajo de la huerta dan mucha movilidad y comodidad, por lo que el huertano se resistió a cambiarlo por los pantalones. El zaragüel es la prenda por antonomasia del vestuario masculino popular. Así queda demostrado cada Día del Bando de la Huerta en la ciudad de Murcia, en el que miles de murcianos y murcianas pasean y desfilan con esta prenda pos las calles de la capital.

Calzón o pantalón

El traje de gala llevaba pantalón o calzón, no zaragüel. Normalmente era de paño o de terciopelo, y del mismo color que la chaquetilla.

Este pantalón de lujo, cubría hasta la mitad de la pierna. En el extremo inferior tenía dos aberturas decoradas con botones de plata.

Camisa

La camisa era una prenda muy parecida a la que se usa en la actualidad. Podían estar decoradas con alforzas, puntillas o vainicas. Su color solía ser el blanco.

Existían algunas camisas en las que se bordaban a mano los puños, el cuello y las pecheras. Estas pasaban de padres a hijos y las partes estropeadas se recuperaban. Era una camisa muy importante.

Al igual que los zaragüelles, solían ser muy amplias para facilitar los movimientos.

Faja

    La cintura del hombre está cubierta por al menos dos vueltas de una tira de tejido, más o menos ancha, de color. Este tejido es la faja.

    La faja servía para sujetar los zaragüelles o calzón, y para que no se salieran los faldones de la camisa. Más tarde se convertiría en un adorno más que una prenda funcional.

Chaleco

    Es una prenda abierta, con solapas, sin cruzar. Carecía de mangas. La parte trasera era de color oscuro, mientras que la delantera se decoraba con sedas y colores más vivos.

    No se utilizaba a diario, y se llevaba sobre la camisa cubriendo parte del cuerpo. Quedaba total o parcialmente cubierto por otras prendas.

Chaquetilla

    Es una chaqueta corta, hasta la cintura, de colores generalmente oscuros. La parte delantera se adornaba con alamares de seda y se bordeaban con pasamanería.

    Normalmente se llevaba abierta para lucir el chaleco que estaba debajo.

    Las primeras chaquetillas solían tener cuellos altos, levantados y sin solapas. Con posterioridad se le fueron añadiendo solapas

Calcetas

    Las calcetas eran utilizadas por mujeres y hombres, pero había ciertas diferencias.

    Las calcetas del hombre nunca sobrepasaban la rodilla, sin embargo las de la mujer llegaban hasta el muslo.

    Se utilizaban para no pasar frío en invierno, eran normalmente de color blanco, y no llegaban a tapar los pies, quedaban a los tobillos.

    Las medias más elaboradas, incluso en distintos colores, se utilizaban para las grandes ocasiones: visitas a la capital, rondar a una moza, fiestas, etc.

    Un punto de costura típico con el que se elaboran estas prendas en la Región de Murcia es el de garbanzo, conocido así por la similitud con esta legumbre.

Esparteñas

    Si existe una prenda de vestir que ha diferenciado clases sociales en la Región de Murcia son las esparteñas. Eran confeccionadas con cáñamo o esparto, y las utilizaban gentes  humildes. Parece ser que las esparteñas y las abarcas son el calzado más antiguo de España.

Confección de las esparteñas

    Se elaboraban artesanalmente, a partir de esparto natural, sin picar. Se realizaba un cordel fino que se iba tejiendo hasta darle la forma del pie. Se confeccionaba el talón y la puntera (que apenas cubría los dedos del pie). Una vez cosidas la suela, el talón y la puntera, se ataban al tobillo con dos cordetas, también de esparto, similares a las sandalias romanas. Con el paso del tiempo el esparto se sustituyó por el cáñamo, más suave y agradable. La puntera y las cordetas pasarían a confeccionarse en algodón.