Playas de La Azohía [Perín]
Playas de La Azohía

La extensión de la diputación de Perín, sus parajes de campo y costa favorecen una gran diversidad de actividades económicas englobadas en distintos sectores.

La población de Perín desarrolla dos ámbitos económicos que se complementan, la agricultura y el turismo rural, ofreciendo este último, además, gran cantidad de restaurantes donde disfrutar de la gastronomía local.

Principales cultivos

Los cultivos están dedicados al almendro, el olivo y el limonero, mientras que el turismo rural aprovecha fincas y antiguas casas de campo, destacando los edificios modernistas de la finca del Inglés, o Castillo de los Pinos.

Las poblaciones prelitorales como Cuesta Blanca tienen su base económica en la agricultura, con extensos e importantes  cultivos de almendros, y una destacada producción de higos, una fruta muy vinculada a la gastronomía de Perín.

El resto de las zonas agrarias se dedican a frutas rastreras como el melón y la sandía y hortalizas como la alcachofa. Los cereales también están representados en pequeños cultivos.

Si Campillo de Adentro tiene granjas porcinas y cultivos de almendro y olivo, Galifa dedica sus campos a los cultivos de limoneros, almendros, olivas y melocotones, siendo estos últimos quizá los más peculiares ya que el entorno cartagenero no se suele distinguir por la producción de esta fruta, más propia de la Vega Media y Alta murciana.

Turismo rural

Esta localidad también posee distintas casas antiguas dedicadas hoy día al turismo rural y la hostelería, destacando entre las instalaciones una granja escuela que acoge visitas de jóvenes y niños que pueden contemplar  la riqueza del entorno natural y las zonas rurales.

La población costera de La Azohía aprovecha la riqueza de su costa y playas para desarrollar un sector turístico muy relevante, sobre todo en épocas estivales.

Por una parte la localidad posee instalaciones hoteleras de gran importancia que cuidan la atención al cliente con todo tipo de servicios y comodidades, además de una destacada oferta gastronómica, mientras que el atractivo de playas y reservas marinas, como la de los delfines mulares, fomentan la llegada de aficionados al buceo de todo el mundo.

El rico patrimonio de la zona, con la Torre de Santa Elena o la batería de Castillitos, es un un referente y un atractivo más  para atraer visitantes.

Las diversas asociaciones de vecinos de la zona organizan durante el verano todo tipo de actos festivos para los turistas y visitantes, sumando así un ambiente de distracción apreciado por quienes quieren pasar unos días de descanso en el litoral.