Escudo de la familia Pacheco
Escudo de la familia Pacheco


  Reconquista de Torre Pacheco

  Las primeras referencias históricas a Torre Pacheco datan del siglo XIII. Fue entonces cuando el rey Alfonso X 'el Sabio' ordenó que los rebaños de Murcia pastasen en la zona Norte del Campo de Cartagena, que era jurisdicción del Concejo de Murcia. Al contrario que la Huerta que rodeaba la capital del Reino, el Campo era una zona de secano escasamente poblada y pobre en recursos. Por tanto, su función principal era servir como dehesa.

  En 1292, Sancho IV 'el Bravo' dispuso que los pastores de la zona próxima a Los Alcázares pagasen al prelado de Cartagena la mitad de los diezmos, en concepto de cabezas de ganado ovino y lanar. Los repartimientos de tierras realizados por Alfonso X y sus sucesores no impidieron que esta comarca continuara siendo trabajada por mudéjares. Si bien la Reconquista hizo que éstos dejasen de ser dueños de las tierras y se convirtiesen en colonos. La pobreza e inseguridad llevaron al abandono del Campo de Cartagena, que acabó despoblándose de mudéjares, en tanto los repobladores cristianos eran escasos.

  La ganadería fue la actividad económica más pujante en el reino de Murcia durante la Edad Media. Ello era debido a la inseguridad y escasa población del territorio que, por tanto, tenía una superficie cultivada muy reducida (sólo en las cercanías de pueblos y ciudades). Destacaba la ganadería ovina y caprina, ya que requería escasa población y poco esfuerzo. Era muy importante la presencia de rebaños trashumantes procedentes de las tierras altas del reino de Murcia y de la llanura manchega. Pasaban el invierno en el Campo de Cartagena, mientras que durante el estío buscaban zonas más húmedas y elevadas.

  Las torres, la repoblación y la familia Pacheco

  En la Baja Edad Media comenzaron a instalarse en la zona familias de terratenientes, cuyos apellidos dieron lugar a los topónimos actuales. Los Saavedra procedían de Galicia (1330), los Roda de Navarra (1374) y los Pacheco de Portugal (1472). El 7 de noviembre de 1478, el concejo de Murcia envió una carta de donación a Pero Pacheco, fundador de Torre Pacheco. El cortijo y la torre por él construidos fueron el origen de la actual villa. Ésta, además, tomó como nombre el apellido de su fundador. Estas familias adquirieron tierras y construyeron casas de labranza, para controlar las actividades agropecuarias. En torno a esos edificios surgían pequeños caseríos, en medio del campo. Su único amparo, dada la lejanía respecto a castillos y montañas, eran las torres. Éstas servían para comunicarse con la escasa y diversa población y, sobre todo, para protegerse de las incursiones berberiscas, que amenazaron a la población entre los siglos XIII y XVIII.