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La Alberca

La Alberca

Antigüedad

Columna encontrada
Columna encontrada en el yacimiento del Martyrium. Expuesta en el Museo Arqueológico de Murcia


  La villa tardorromana y el Martyrium de La Alberca

  El triunfo de Roma y la derrota de Carthago en la Segunda Guerra Púnica (218-201 a.C.) supuso la expansión de la romanización. Los territorios circundantes a Carthago Nova, especialmente las zonas de explotación minera, fueron rápidamente romanizados, siendo la pedanía de La Alberca un buen ejemplo del amplio desarrollo que experimentaron las villas de explotación agrícola y ganadera.

  La presencia romana en esta pedanía alcanza su mayor exponente en los restos hallados en el antiguo Llano de la Mora, actual calle de la Paz. En 1892, Mariano Palarea descubrió en uno de los solares de su propiedad unos mosaicos geométricos pertenecientes a una villa tardorromana. De esta villa se conserva el mausoleo familiar, la cripta y cuatro sepulcros cubiertos por mosaico, así como un gran estanque que serviría para almacenar el agua procedente de los manantiales existentes en lo alto del monte y empleados para regar las fértiles tierras, en las que actualmente se sitúa la pedanía.

  El mausoleo es internacionalmente conocido en arqueología como el Martyrium. Está fechado en la primera mitad del siglo IV y constituye uno de los monumentos paleocristianos más antiguos de la Península Ibérica, y un elemento tardorromano de gran importancia para conocer el proceso de cristianización de la Región de Murcia. La denominación de Martyrium parte de la hipótesis de que el edificio funerario acogería el sarcófago de algún mártir, respondiendo al deseo de las familias tardorromanas de ser enterradas junto al cuerpo de un mártir.

  Sin embargo, hay quienes discrepan con esta teoría, como Theodor Hauschild, autor de 'El Mausoleo de La Alberca', que lo incluye en la serie de mausoleos con cripta y sala superior, en la cual se reunía la familia en los días conmemorativos. Muchos historiadores apuntan a que en este lugar pudo situarse la antigua ciudad visigótica de Eio o Ello, que fue destruida cuando se estableció en Murcia la capitalidad del territorio.