Nombre: Retablos de Santa Eulalia

Emplazamiento: Iglesia de Santa Eulalia de Murcia

Cronología: 1779-81

Autor: Pablo de Sistori

Soporte: Óleo sobre lienzo

    Entre 1779 y 1781 el pintor y arquitecto milanés Pablo de Sistori realizó los retablos fingidos que decoran varios altares de la Iglesia de Santa Eulalia, incluyendo el gran retablo del Altar Mayor.

    Los trampantojos, conocidos en la época como quadratturas, aplicados a la simulación de arquitecturas cubrían la necesidad de decoración de numerosos templos barrocos del XVIII que se veían afectados por la prohibición en tiempos de Carlos III de construir retablos de madera, la prohibición pretendía acabar con los numerosos incendios que se habían dado.

    Las quadratturas empezaron a tener difusión ya en el siglo XVI, especialmente a través de la escuela de Bologna. Artistas como Colonia, Mitelli o Dentone las llevaron a la práctica con gran maestría, por lo que no es de extrañar que se recurriera a un artista italiano ya establecido en Murcia para realizar estas de Santa Eulalia.

    Estas obras de Sistori no están realizadas sobre el muro sino sobre lienzos que quedan sobre los muros. El pintor escogió unas formas arquitectónicas clásicas pero, al mismo tiempo, propias de la arquitectura barroca monumental, con grandes débitos a los conceptos palladianos.

    En el caso del Altar Mayor el planteamiento es una lógica arquitectónica evidente, columnas marmorizadas, frontones curvos, entablamentos, pilastras, rosetones y plafones, todos los elementos constructivos clásicos. Para este altar, donde queda la hornacina de la titular del templo, escogió a las cuatro virtudes cardinales para adornar los intercolumnios, así que a la arquitectura fingida unió escultura fingida. También se decoraron las capillas laterales del crucero y las de los muros de sacristía, así como las puertas de sacristía.

    En muchas otras iglesias de Murcia se pueden encontrar arquitecturas fingidas, algunas muy anteriores a estas de Sistori, pero sin duda la labor del Milanés destacó por lo acertado de sus creaciones de perspectiva que incluía las sombras que un haz de luz provocaría sobre una arquitectura en volumen real.