El momento en que el tambor se incorporó como elemento popular en la celebración de la Semana Santa y las fechas o época que tiene lugar dicha incorporación no tiene un estudio profundo, ya que no existe la documentación necesaria para ello, pero podriamos decir que tiene origen a finales del siglo XIII.
Así pues el origen de tocar el tambor en nuestra Semana Santa ha resultado de forma natural de nuestros mayores, como símbolo de el temblor de la tierra a la muerte de Jesús y otros parecidos.
Otras teorías, procedentes del Bajo Aragón, atribuyen a los Franciscanos el impulso dado a la costumbre de hacer grandes ruidos con motivo de las celebraciones pasionales, con tambores vagamente parecidos a los que hoy conocemos.
También podría ser que no fueran los Franciscanos los que introdujeran el tambor en Moratalla, sino que lo adoptaran de las tradiciones de los moriscos, los cuales, mucho antes, ya lo utilizaban, desde el año 711 en que lo introdujeron en la península.
Ante la carencia de documentación a que antes hacíamos referencia, suele ser frecuente la justificación de los más viejos del lugar, comparando la antigüedad de esta manifestación popular con la edad de los olivos, lo que nos induce a pensar en la larga existencia de la misma.
Sin embargo, sí se puede afirmar que la tradición de tocar el tambor en Moratalla, siempre ha sobresalido, muy por encima de las procesiones y cualquier otra manifestación de matiz religioso, con una honda implantación en el pueblo, que le ha hecho permanecer a lo largo de los tiempos, a pesar de que no pocas veces ha estado sometida a incomprensiones de muy diverso signo.
Desde luego, es innegable el papel decisivo que la Iglesia ha debido jugar a lo largo del tiempo en el tema que nos ocupa, bien fuera intentando canalizar antiguas costumbres paganas o instaurando nuevos símbolos que acrecentaran el fervor religioso de las gentes.
Situados ya en época mas reciente, la tradición oral, unas veces, y los pocos testimonios escritos, otras, nos hacen afirmar el protagonismo del toque del tambor en la Semana Santa moratallera, a pesar de que ésta manifestación fuera frecuentemente controvertida, con intentos de prohibición algunas veces, y de permisividad en otras ocasiones.
Por entonces, hasta los años cuarenta, se tocaba el tambor Jueves Santo, desde media mañana, hasta el atardecer, y Viernes Santo, desde el amanecer hasta el medio día. En los años sesenta, a raíz de causas determinadas se tomó por costumbre tocar el tambor también el Domingo de Resurrección, costumbre ya convertida en tradición.
Esta tradición ha tomado fuerza y es una de las fiestas con más importacia en nuestro pueblo, junto a la fiesta del Stsm Cristo del Rayo, celebrada en julio.