En la Semana Santa de Murcia destaca la vestimenta característica de la época de nacimiento de las más importantes Cofradía religiosas de la ciudad: el siglo XVIII, el siglo del Barroco, el siglo de Oro y esplendor de la ciudad. Los ropajes tienen un inconfundible corte huertano ya que en su orígenes eran las propias ropas de labor que se transformaban para llevar a cabo el traslado de imágenes en las distintas procesiones durante la Semana Santa.
Los estantes portan el trono vestidos con una túnica corta, de tela, que les ofrece libertad de movimientos, reforzado ésto con las enagüas almidonadas, ricamente bordadas, que dan vuelo a la túnica. Las piernas se cubren con medias gruesas que en algunas ocasiones están profusamente adornadas con bordados de motivos florales. Los pies están calzados con alpargatas de esparto que dan una alta adherencia al pie con el suelo para desarrollar con precisión las distintas posturas que el papel de cada estante exige a lo largo de la carrera. En muchas ocasiones el estante añade una liga con el fin de asegurar la sujección de la media durante toda la carrera. Esa liga contiene el color más caraterístico de la Cofradía o el Paso al que pertenece.
Los estantes portan el trono vestidos con una túnica corta, de tela, que les ofrece libertad de movimientos, reforzado ésto con las enagüas almidonadas, ricamente bordadas, que dan vuelo a la túnica. Las piernas se cubren con medias gruesas que en algunas ocasiones están profusamente adornadas con bordados de motivos florales. Los pies están calzados con alpargatas de esparto que dan una alta adherencia al pie con el suelo para desarrollar con precisión las distintas posturas que el papel de cada estante exige a lo largo de la carrera. En muchas ocasiones el estante añade una liga con el fin de asegurar la sujección de la media durante toda la carrera. Esa liga contiene el color más caraterístico de la Cofradía o el Paso al que pertenece.