La deportación de los moriscos granadinos también generó un auténtico problema demográfico en un reino ya de por si despoblado. Entre granadinos y mudéjares murcianos suponía en torno al 15% de la población total del reino, conformando los primeros el 6,5% de la población murciana.
Desde el punto de vista económico, la expulsión de los granadinos también resultó ser un duro golpe para la economía. Los diversos censos que se realizaron en la segunda mitad del siglo XVII sobre los moriscos granadinos residentes en Murcia nos indican que tenían gran importancia en el trabajo agrícola. Por ejemplo el de 1573, donde se refleja que la mayoría de los moriscos de la ciudad de Murcia residían en las parroquias más cercanas a la huerta (San Antolín, Santa Eulalia y San Andrés), que la cría de la seda ocupaba al 25% de los moriscos que reflejaron su oficio en el registro (segunda ocupación más importante), y que el resto de actividades agrícolas empleaba al 5,83%. También se puede citar el censo de 1583, donde del 49,21% de varones que informan de su oficio, el 65,58% pertenece al sector primario, combinando la mayoría la cría de seda y faenas agrícolas.
Otras fuentes que se pueden citar, aparte de los registros, para demostrar su vital importancia en sectores esenciales como el sedero y el agrícola, son las cartas e informes que desde el reino se enviaron a la corte. Por ejemplo cabe destacar un traslado de la Real Cédula sobre la importancia de los moriscos en la cría de la seda, datada el 11 de abril de 1576. En ésta, don Pedro Ribera de Vargas, Corregidor de Murcia, Lorca y Cartagena, solicita que se suspenda una Cédula Real emitida en 1574 donde se establecía la expulsión de los moriscos en la ciudad de Murcia. Esta solicitud pide la suspensión por: - (...) rrescevir en esto la dicha ciudad notorio agravio (...)- , ya que si se cumple tal disposición: - (...) la dicha ciudad quedaria perdida y destruida (...) -, debido a que: - (...) con la seda y en criarla estan tan expertos y diestros los dichos moriscos que sin ellos no se podria criar seda alguna en la ciudad (...) -. Debido a esta explicación del Corregidor, se dispuso finalmente que ningún morisco abandonara la ciudad. Para justificar tal petición, este cargo aportó el ejemplo de Granada, donde tras la rebelión de las Alpujarras y la posterior dispersión de los moriscos granadinos, descendió en gran medida la crianza de seda: - (...) que savemos por expirencia que en la rrevelion de Granada, no fueron muchos sederos, dejándose de criar mucha parte de la seda que se criara los dichos años si huvieran ydo como antes (...) -.
En definitiva, este testimonio del Corregidor muestra perfectamente la importancia de la mano de obra morisca para la agricultura murciana. Solo debemos observar que las autoridades establecieron que en la ciudad debía residir una cantidad mínima de moriscos granadinos para que críen y fabriquen seda (mínimo 500 casas) a pesar de que era considerados como un auténtico peligro, estableciendo registros, prohibiendo la entrada a los nuevos que llegaran y limitándole el tiempo de residencia en la ciudad. Todo ello con el fin de que la economía mantuviera sus niveles y: - (...) nos podamos cobrar nuestras rentas rreales (...) -.
Otro ejemplo de lo vital que las autoridades consideraban a esta población granadina para su economía, es la carta que el Concejo de Murcia envió al monarca español fechada el 17 de octubre de 1609. En ella la ciudad aporta toda una serie de razones para evitar que los moriscos fueran expulsados, como por ejemplo su cristiandad: - (...) han aprovechado tanto en la Religion Cristiana, que no queda en ellos muestra ni resabio donde se pueda concebir sospecha ni desconfianza(...)- , su lealtad a la corona: - (...) tenémoslos por tan fieles y leales vasallos á la Corona Real (...) -, pero sobre todo su importancia económica y su necesaria aportación a las rentas reales y municipales: - (...) cumpliendo con la obligacion que tenemos al real servicio de V. M., y por lo que toca al bien desta republica donde esta gente es necesaria para los esquimos y frutos en que se sigue mucha utilidad á la conservacion y aprovechamiento y á las reales rentas y demas cosas que dependen del caudal de las ciudades fuera del servicio particular que hacen á la Corona Real (...) -.
Estos dos ejemplos documentales, son una muestra de toda una serie de informes, cartas y memoriales que desde este reino se dirigieron a Felipe III intentando evitar una medida que debía resultar muy perjudicial para concejo, señores y clero. Fenómeno que configura una base documental indiscutible para demostrar las graves consecuencias económicas, laborales, sociales y políticas que acarrearon tal deportación.
Moriscos granadinos