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LA JUNQUERA - EL MORALEJO

Historia y Patrimonio

La Junquera

  Si bien La Junquera es hoy Escudo de Caravacadía un pueblo abandonado, en el que sólo se concentran explotaciones agrarias y ganaderas, se conoce este lugar desde el siglo XVI, encontrando en un documento de 1559 el topónimo de Fuen de la Junquera, Fuente Junquera, algo que sin duda hace referencia al antiguo manantial de agua que proveía a la villa y alrededores, y del que apenas quedan unos olmos que dan prueba del antiguo curso de agua.

  La fuente natural de agua ha debido ser a lo largo de los siglos el recurso preciado que ha mantenido el poblamiento de la zona. De los diversos yacimientos arqueológicos que se encuentran en la zona, los más antiguos corresponden a la época eneolítica, con yacimientos en la Loma del Coto Girón, en las cercanías del Poblado de los Royos y en la Rambla de la Zanahoria, siendo esta última una posible cantera de silex, que habría surtido a otros poblados eneolíticos, cuyos restos han sido documentados en otras áreas de Caravaca.

  En la Loma del Camino del Selvarejo se encontraron restos de época íbera, y en El Redil y en Loma de Macea los hallazgos certificarían una cronología de época romana. También se han encontrado materiales de época romana mezclados entre los hallazgos de la Edad Media en el Manantial de la Casa de la Loma, el manantial de la Junquera y Loma de la Venta II. Estos yacimientos medievales vendrían a confirmar una continuidad en el poblamiento del entorno de La Junquera, poblamiento que tendría, como en el resto de Caravaca, una pausa tras la Reconquista cristiana, cuando desde el siglo XIII hasta finales del XV, la proximidad de la frontera con el reino musulmán de Granada hiciera insegura toda Caravaca y el Valle del Guadalentín.

Vistas de La Junquera  La aparición del topónimo de Fuente de la Junquera en el siglo XVI, como Fuen Junquera en documentos de 1559 y Fuente Junquera en 1577, sería un buen ejemplo de la dinámica demográfica de toda Caravaca en este período histórico, porque fue a partir de la Reconquista de Granada por los Reyes Católicos cuando el municipio vio emerger su población significativamente, siendo de gran ayuda el proceso de roturación de nuevas tierras programado por el Concejo y la Orden de Santiago.

  Durante la Edad Moderna, estas localidades verían en alza sus índices demográficos, y algunos de los caseríos de La Junquera y su vecina El Moralejo tienen trazas constructivas de esta época. La Junquera llegaría a tener una ermita desde el siglo XVIII, que daría servicio a La Capellanía y El Moralejo, pero hoy día en su emplazamiento solo queda un garaje. A mediados del siglo XX, en 1956, la población vecina de El Moralejo construiría su propia ermita, siendo el fabriquero Daniel Sánchez, y en los años 70' del mismo siglo La Junquera sería progresivamente abandonada por sus habitantes, que emigrarían a otros pueblos y comarcas. Hoy día El Moralejo es el núcleo principal del antiguo paraje que constituían La Junquera, La Capellanía y él mismo.

Economía

Huerto solarLas poblaciones de la pedanía de La Junquera han tenido como principales actividades económicas la agricultura, fundamentalmente de secano, y la ganadería. Tierras dedicadas al cultivo de cereales, mayoritariamente cebada y en menor medida alfalfa y trigo, y al cultivo de almendro. Este último debido a su baja rentabilidad está casi abandonado. En la actualidad sigue siendo una zona cerealista pero se han instalado algunas granjas para la cría del cerdo, actividad económicamente más interesante. El pastoreo sigue existiendo con alguna que otra cabaña ovina.

El nacimiento del Río Quípar en este lugar permitió que las gentes de La Junquera dispusieran de agua suficiente para dedicar algo de tierra a cultivos de hortalizas y verduras para consumo local.

En esta pedanía se ha instalado recientemente, en el año 2007, una planta de energía fotovoltaica con una potencia de 1,5 MW que produce energía suficiente para abastecer a casi 1.000 familias durante cada año.

Gastronomía

Perdices EscabechadasLa cocina de esta pedanía es la típica cocina caravaqueña. Es una zona de media montaña en la que sus habitantes han dispuesto de productos variados y de calidad para elaborar sus recetas. Los huertos familiares abastecían de frutas, verduras y hortalizas de temporada, y las cabañas de ovejas, fundamentalmente, aparte de los animales de corral, proveían de carne durante todo el año, sin olvidar los cereales, almendros y olivos que tienen un papel muy importante en toda la gastronomía mediterránea. También los platos de caza están presentes en esta cocina con recetas como la de perdices escabechadas, una preparación que permite conservar el alimento algún tiempo sin refrigeración.

Entre las distintas formas de preparar la carne de cordero quizá la más tradicional sea asada en horno de leña, conocida en estas tierras como tartera. Por supuesto son muy populares las migas ruleras o migas de pastor como también se las llama. La carne de cerdo es otra de las más empleadas en esta gastronomía, así se elaboran con ella variados embutidos y contundentes guisos como la olla de cerdo. Los platos de arroz son otros de los más socorridos, el conocido como empedrao, -un arroz con habichuelas o alubiones al que se añade bacalao salado-, es muy popular, tanto como el arroz y conejo.

La repostería tiene sus recetas tradicionales también como son las yemas, los alfajores o los hornazos de Pascua.

Naturaleza

LlanurasEsta pedanía se encuentra dentro de un área con un alto valor ecológico. Rodeada por la Sierra de la Zarza al este - en el límite con la provincia de Granada-, la Sierra Junquera al norte y varios cerros al sur y este, es un área de mediana altura. En el punto más alto de la Sierra de la Zarza se alcanzan los 1480 metros de altitud. Aquí se conserva uno de los pocos bosques de chaparral de la Región de Murcia.

La Junquera se encuentra en una zona de interés botánico por la presencia de habitats de interés comunitario muy raro, según la Directiva de Habitats. En Fuente de La Junquera está presente un herbazal subacuático de la especie Chara vulgaris o Charetum vulgaris, que crece en aguas calcáreas y pobres en elementos nutritivos.

En esta pedanía está el nacimiento de Río Quípar. Hay un corredor ecológico que corresponde al tramo alto del Río Quípar y sus afluentes que son, entre otros, el Barranco de la Junquera, la Rambla Tarragoya y el Barranco Munueras. El lugar se caracteriza por la presencia de vegetación de ribera dominada por Tamarix sp. o taray, acompañada de plantas junciformes y graminoides como juncales, carrizos, cañas y aneas.

Fiestas

Espadaña de la Ermita de El MoralejoLógicamente, debido al abandono de su población, La Junquera no celebra ninguna fiesta local, pero sí lo hace la vecina localidad de El Moralejo, que tiene una ermita dedicada a la Virgen de Fátima.

Durante un fin de semana los vecinos celebran algunos pequeños eventos para celebrar estas fiestas. Suele haber comedias para niños, una procesión por las calles del pueblo y verbena todas las noches de las fiestas.

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