Vistas desde la Senda de los Siete Hermanos
Vistas desde la Senda de los Siete Hermanos
José Antonio Abellán

PR-MU 41

Tipo: Lineal (sólo ida)

Distancia: 3.350 m

Tiempo estimado: 1 h 10' aprox. de marcha efectiva (sin paradas)

Inicio: Centro de Visitantes Ricardo Codorniú

Desnivel de subida: 106 m

Desnivel de bajada: 121 m

Régimen de protección: Parque Regional, LIC y ZEPA

Cartografía IGN 1:25.000: Hoja 933-III Alhama de Murcia

    En este itinerario conectaremos dos de los lugares más visitados en el Parque Regional de Sierra Espuña: el sector de Huerta Espuña y el Área Recreativa de la Perdiz. La Senda de los Siete Hermanos (PR-MU-41) nos brinda la oportunidad de descubrir y ser testigos de antiguos emplazamientos que forman parte del legado histórico de la Sierra.

    Partiendo del Centro de Visitantes y en un tramo común con el sendero local de Huerta Espuña, alcanzaremos en escasos minutos y en paralelo a la carretera, el monumento erigido, en 1927, en honor a D. Ricardo Codorníu. Con precaución y siguiendo las marcas blancas y amarillas del PR, cruzaremos la carretera de la Sierra para situarnos frente a la Casa Forestal de Huerta Espuña. Nos adentraremos en los antiguos viveros forestales a través de una senda escalonada que parte a la derecha de una verja. Estos viveros, asentados sobre antiguos bancales de cultivo, abastecieron de planta forestal a la histórica repoblación de Espuña. En continuado descenso alcanzamos el cauce del Río Espuña, un lugar de gran valor natural donde se instala una densa vegetación de ribera: chopos, olmos, baladres y rosales silvestres; acompañadas por otras especies como la zarzaparrilla, la hiedra y el durillo.

    Desde allí subiremos por un camino de mampostería hasta el Collado de los Siete Hermanos. Al comienzo observaremos en el cauce del río una antigua     estación de aforo que medía el caudal del Río Espuña para valorar en qué medida las plantaciones de la repoblación reducían la capacidad de avenida de este cauce. Divisaremos más arriba la Morra de la Mezquita, la cual debe su nombre a un antiguo castillo que construyeron los árabes cerca de su cumbre. Finalmente alcanzamos el Collado de los Siete Hermanos, punto estratégico donde se sitúa un cortafuegos de cresta. Este nombre tan popular se debe a la existencia en este lugar de siete cipreses que, en círculo y junto a unos bancos de piedra, se plantaron tras las repoblaciones a comienzos del siglo XX. Aquellos siete viejos cipreses fueron cortados y junto a sus antiguos tocones crecen sus siete 'herederos'.

    Descenderemos por un camino zigzagueante hasta las inmediaciones del antiguo sanatorio de tuberculosos, un edificio que albergó y trató a partir de los años 30 del siglo pasado a personas que padecían tuberculosis. Sin llegar a él, seguiremos las señales del PR a la izquierda, dejando el GR-252 y tomando una senda que, junto a unas instalaciones deportivas, transcurre paralela a la carretera hasta el Área Recreativa de la Perdiz. En el camino, y antes de finalizar nuestro recorrido, podremos descansar junto a la pequeña Virgen del Pilar.