Tradicionalmente la economía de Pozo Higuera se basó en el cultivo de sus tierras, de los abundantes parajes que rodean la pequeña población que queda por una lado concentrada en la antigua villa y por otro dispersa tanto por el territorio lorquino como por el vecino almeriense.
Productos agrícolas
Los campos que un día se dedicaron a los cultivos de secano de cereal y almendro, además de algo de olivo, se transformaron durante el siglo XX para dar cabida también a los frutales cítricos como el naranjo y el limonero, huertos de agrios que aún se pueden divisar en las cercanías del pueblo.
Hoy día, además de los cítricos, también hay cultivos bajo plástico, en algunos casos dedicados a la flor de corte como el clavel, pero las pequeñas laderas aterrazadas continúan mostrando las arboledas de olivos.
Ganadería
Existen algunas explotaciones ganaderas, dedicadas al sector porcino, así como extensas fincas que a lo largo de la historia estuvieron en manos de grandes propietarios que contrataban a los ciudadanos del pueblo como aparceros.
La agricultura de la vecina Almería también supone una fuente de ingresos para muchos vecinos ya que se trasladan a los campos almerienses de cultivo de hortalizas como la, acelga o la lechuga, durante la época de recogida.
Otros sectores
El sector servicios apenas está representado en Pozo Higuera, excepto por algunos pequeños comercios que abastecen a la población y algunos servicios de hostelería y alguna empresa de transportes que asiste de manera local las explotaciones agropecuarias. Por lo demás la mayor parte de los habitantes utilizan Pozo Higuera como lugar de residencia.