Almez
Almez (Celtis australis)
Si se quieren contemplar sus 12 m y 150 años de vida es necesario acercarse a la acequia del Heredamiento del río Mula, donde está próximo al Camino Viejo, yendo del Niño a Bullas. Más concretamente en la finca Almarjales que se halla a tan sólo 2 km del Niño de Mula. La acequia de la que bebe en abundancia ha servido para regar Mula desde el S. IX constituyendo el principal abastecimiento hídrico de la población desde época árabe.
Al igual que el olivo y la encina, a él también le gusta el calor y prefiere los suelos arenosos, siendo además muy resistente a las sequías.
Puede llegar a vivir hasta 600 años. Su madera se emplea en la fabricación de remos y toneles, así como de bastones e incluso de mangos para aperos de labranza.
Su presencia alcanza etapas prehistóricas, extremo comprobado en algunos yacimientos arqueológicos almerienses. De las semillas se extrae aceite dulce y, de los tallos y las raíces, un pigmento amarillo que se usó para tintar seda. Con los frutos se hacían antiguamente mermeladas.
Se le conoce coloquialmente como lodoño o alatonero por sus frutos comestibles, de color negro, llamados alatones. Por cierto que su sabor recuerda al de los jínjoles.