Entorno [Castillo de Luchena]
Entorno

Sobre una atalaya natural que controla determinadas vías de comunicaciones y muy buena parte del espacio circundante, están situados los vestigios correspondientes a una fortaleza en el sector más oriental.

Sánchez González documentó un torreón en el frente oriental con plataforma de refugio, un aljibe y un espacio murado que se podría identificar con el albacar, o lo que es lo mismo, el lugar donde se guardaría el ganado en caso de un ataque enemigo.

Del torreón se conservan unos alzados que llegan a alcanzar poco más de dos metros de altura en el lado oriental, quizá correspondientes a la rezarpa del edificio. Este sector tiene unos ocho metros de longitud y algo menos de un metro de grosor. El cierre occidental de la torre, del que se conservan unos siete metros de largo, queda delimitado por el aljibe, adosado a este elemento defensivo.

La técnica constructiva empleada aquí fue la de cimentar con un grueso muro de mampostería trabada con argamasa de cal y, sobre ésta levantar los alzados con tapiales.

Al pie meridional de esta atalaya surgieron ciertos indicios de lo que, según el arqueólogo citado, fue el área de poblamiento, en un espacio aterrazado a causa de sus pronunciadas pendientes.