Mirlos
Mirlos
Murcia enclave ambiental

     El macho está cubierto completamente por un plumaje de color negro azabache, del que destaca el pico de color naranja intenso, y un anillo ocular del mismo color.

     La hembra en cambio, es de color pardo negruzco, al igual que los jóvenes, en los que aparece un moteado característico. Esta diferencia de plumajes entre macho y hembra lo distingue del resto de zorzales, en que son iguales para ambos sexos. En cuanto a tamaño, es menor que una Paloma y mayor que un Gorrión.

Costumbres y alimentación

     En sonidos, el Mirlo tiene una gran cantidad de registros. Lanza sonidos metálicos cuando está inquieto, de alarma si ve algún peligro, Pero el que más identifica a esta especie es su canto intenso y puro, de sonidos aflautados con que saluda los amaneceres y despide los días. Instalados en una atalaya dominante (una antena, un árbol, un edificio) proclaman con su canto la posesión de ése territorio. Si aparece un macho invasor, interrumpe su canto y no tarda en despedirlo a picotazos, persiguiéndolo hasta el límite estipulado de su territorio.

     Se alimenta de lombrices, gusanos, insectos, frutos, semillas, caracoles, que busca dando saltos y carreras en el suelo, o bien entre las ramas de los árboles, con movimientos rápidos y nerviosos. Allí, en una horquilla, construye su nido: Una taza hecha de barro y ramas, donde pone 4 o 5 huevos.

Hábitat y distribución

     Los mirlos que encontramos en bosques y riberas, en estado silvestre, son ariscos y escondedizos, mientras que los que están en contacto con el ser humano, en medios  rurales y urbanos, expresan una gran confianza. Podemos verlos en nuestros parques y jardines, cada vez más numerosos con la expansión de las ciudades.

     Se puede contemplar a esta especie en toda la Región de Murcia, donde antes abundaba especialmente en su huerta. No aparece en zonas sin arbolado, esteparias o deforestadas. Se encuentra en toda Europa, habiendo sido introducida en Australia y Nueva Zelanda.

Protección y conservación

     Aunque no parece estar en peligro, en algunas regiones se considera pieza de caza, por lo que la presión cinegética ha reducido sus poblaciones. En Murcia se ha hecho raro en las zonas de huerta, y común en las ciudades. La utilización en exceso de pesticidas, herbicidas, y otros productos químicos en las zonas de cultivos, conlleva la eliminación de su alimento (insectos, gusanos, caracoles,) y la rarefacción de la especie.

Curiosidades

     Son grandes aprendices de cantos, y siendo pollos pueden trocar el suyo por el silbido de su cuidador, incorporándolo en su melodía.

Vicente Hernández Gil