Israel Galván
El coreógrafo y bailaor Israel Galván (Sevilla, 1973), hijo de los bailaores José Galván y Eugenio de Los Reyes, desde los cinco años vive de forma natural el ambiente de lo jondo a en tablaos, fiestas o academias, acompañando a su padre. No obstante, no es hasta la mayoría de edad cuando comprueba que ha nacido para bailar. Antes de ese momento soñaba con su otra gran pasión, el fútbol y su Betis.
En 1994 entra a formar parte de la recién creada Compañía Andaluza de Danza dirigida por Mario Maya, comenzando una trayectoria imparable hacia un éxito al que adorna con multitud de premios y reconocimientos.
Galván ha colaborado con artistas de impecable trayectoria como Enrique Morente, Manuel Soler y Mario Maya, sin olvidar a otros como Vicente Amigo, Miguel Poveda, Gerardo Núñez o Estrella Morente, entre otros.
En 1998 llega su eclosión para el gran público con su espectáculo “Los Zapatos Rojos”, una genialidad para la crítica que supuso una revolución en la concepción de los espectáculos flamencos. En esta obra Israel diseña un apasionante mundo de contradicciones.
El bailaor sevillano, ‘el más viejo de los bailaores jóvenes’, según Enrique Morente, propone un lenguaje expresivo propio. Nadie jamás ha bailado como él. Sin embargo, su baile es muy flamenco. En su forma de bailar están Mario Maya y Antonio Gades, pero también Nijinsky -con quien tiene muchos puntos de contacto- el arte abstracto, el surrealismo y, por qué no, Michael Jackson y Fred Astaire.
Y sin embargo, no hay `fusión` en su trabajo. Es flamenco en estado puro. Hondura de rompe y rasga. Un genio absoluto. Un fenómeno de la naturaleza. Sus movimientos gráciles, su arrebatadora mezcla de perfección y emoción, su vuelo sobre el escenario, su imaginación sin límites, su divertida forma de terminar los números, tan abrupta como delicada, llena de ironía, nos llevan a pensar que lo suyo es auténtico arte en el aire, llenándolo todo de su aroma.
Tras su genial “Los Zapatos Rojos” llegaría otras obras como “La Metamorfosis” (2000), “Galvánicas” (2002), “Arena” (2004), “La edad de Oro” (Premio Flamenco Hoy 2005 al mejor espectáculo de baile), “Tábula rasa” (Premio Flamenco Hoy 2006 al mejor espectáculo de baile). En los años 2002 y 2003 consolida su reconocimiento en EEUU, Japón e Hispanoamérica. También en 2007 estrena en la Cinémathèque de la Danse de París, “Solo”, una reflexión personalísima sobre el baile flamenco sin música y sin ningún tipo de adornos.
En su obra “El final de este estado de cosas”, Galván reflexiona de manera profunda sobre el Apocalipsis, algo consustancial al flamenco desde sus orígenes porque también lo es a nuestra cultura y la manera en la que ésta se manifiesta artísticamente. Sobre esta verdad, Galván construye un mundo lleno de miedo y esperanza. Todo es frágil y al mismo tiempo indestructible.
Galván vuelve a La Unión y a su Festival, que le lanzó al estrellato en 1996 cuando se alzó con el Trofeo El Desplante, uno de sus galardones más preciados junto al Premio Nacional de Danza en la categoría de creación, otorgado por el Ministerio de Cultura en 2005. Lo hará para representar “La edad de oro”. Cuando hablamos de este periodo de tiempo en el flamenco lo hacemos de los años comprendidos entre el último tercio del siglo XIX y el primer tercio del siglo XX. Principalmente referido al cante y al baile, ya que la guitarra aún tardaría unos años en desarrollar su auténtica valía. En la obra, Galván se amarra a las referencias buscando la aproximación a los cánones, para tirar la edad en provecho del oro, el oro del tiempo presente que se muestra ante nuestros ojos, ante nuestros sentidos.
José Mercé
José Soto Soto (José Mercé) vino al mundo en el flamenco barrio de Santiago de Jerez de la Frontera en 1955. Bisnieto de Paco Luz y sobrino de Manuel Soto “Sordera”, patriarca del flamenco jerezano, empieza a cantar de niño en la Escolanía de la Basílica de La Merced de su ciudad natal.
En la década de los 80, Mercé colabora con el Ballet Nacional y después en la compañía de Antonio Gades. En 1986 consigue el Concurso Nacional de Arte Flamenco de Córdoba. Su salto definitivo al estrellato del flamenco lo consigue con su disco Del amanecer, producido por Vicente Amigo. Tras éste, llegó Aire, con el que consigue el Doble disco de Platino. Después, lo harían Lío (2002), Confí de fuá (2004), Lo que no se da (2006), Grandes Éxitos (2007) y Ruido (2010). El éxito de masas conseguido por Mercé le ha valido para convertirse en uno de los mayores fenómenos que ha dado el flamenco en su historia reciente.
Con Ruido (2010), José Mercé rinde homenaje al poeta Miguel Hernández a través de la emblemática ‘Nana de la cebolla’ del poeta de Orihuela. En este tema, cuenta con la colaboración de Pasión Vega y Carlos Sanlúcar. Compuesto y producido por Isidro Muñoz, es un disco, el decimoséptimo en la carrera de jerezano, que se sostiene con una o dos guitarras, percusión, bajo y coros, suficientes para enmarcar la impresionante voz del cantaor que intenta abarcar todas las formas del cante. Pureza flamenca que se refleja en bulerías, tangos o alegrías, sin olvidar el ‘cante grande’ como la soleá. Una demostración más de que el flamenco es para todos, llevándolo a las más altas cotas de popularidad sin perder su esencia ni jondura.
Mercé, con más de 40 años de carrera musical, ha sabido mantener a lo largo de la misma la esencia pura del cante y la ha mezclado con versiones de Manu Chao ('Clandestino'), Luis Eduardo Aute ('Al alba'), Víctor Jara ('Te recuerdo Amanda'), Louis Armstrong ('Qué bonito es vivir'), Pablo Milanés ('El breve espacio en que no está') o los Pop Tops ('Mammy blue'). Además, ha trabajado con Carlos Saura en dos películas (Bodas de Sangre y Flamenco).
En febrero de 2010, el artista jerezano ha recibido la Medalla de Andalucía, distinción honorífica que reconoce los excepcionales méritos del cantaor.
22.45 Entrada libre Catedral del Cante