Mayte Martín
María Teresa Martín Cadierno, conocida artística como Mayte Martín (Barcelona, 1965), comienzo su carrera artística a través de Concursos celebrados en su Cataluña natal. Pero su salto definitivo al estrellato del flamenco lo consigue, como tantos otros (Miguel Poveda, Vicente Amigo o Israel Galván), al conseguir triunfar en La Unión, en su caso al conseguir la prestigiosa Lámpara Minera (1997) del Festival Internacional del Cante de las Minas.
La irrupción de Mayte se ha considerado como un revulsivo en el panorama flamenco catalán. Tras las huellas de Mayte ha surgido un importante grupo de cantaores catalanes. Martín interpreta el flamenco con una dulzura emocionante y un conocimiento fundamental. A su brillante labor como cantaora se le suman sus indudables cualidades como guitarrista y compositora.
Su repertorio es largo y ancho, mas su amor por el flamenco no excluye, como ocurre en muchos casos, la pasión por otras músicas. Su primer disco Muy frágil sale al mercado en 1994. En él combina el flamenco más tradicional con temas propios. Dos años después graba su segundo disco, esta vez de boleros, junto al gran pianista Tete Montoliu bajo el título Free boleros. Ese mismo año consigue el premio "Ciutat de Barcelona" de Música.
En el año 2000 aparece su segundo trabajo flamenco, Querencias, basado en el contenido musical del primer espectáculo que presenta junto a la bailaora Belén Maya, con la que forma compañía. Con este disco, Mayte Martín se afianza como uno de las principales exponentes de la nueva generación de flamencos.
En el 2003 graba en el cuarto trabajo de su discografía Tiempo de amar, boleros clásicos y canciones propias, contando con la colaboración de la gran artista cubana Omara Portuondo. También en 2003, la compañía Mayte Martín-Belén Maya, estrena el espectáculo Flamenco de Cámara. En 2005 y 2006 presenta su espectáculo Mis 30 años de amor al arte en el que interpreta temas de su trayectoria flamenca y también boleros.
En 2007 y junto a las pianistas y hermanas Katia y Marielle Labèque ofrece un nuevo proyecto con el título De fuego y de agua, en el que incluyen canciones populares españolas que recogió Federico García Lorca junto a temas de Joaquín Rodrigo, Manuel de Falla, Enrique Granados, Paco de Lucía y Carlos Gardel. Completa este disco varios temas tomados del repertorio de Mayte Martín y otros tantos escritos para la ocasión por Joan Albert Amargós y Lluís Vidal.
En 2009, Mayte Martín publica y transforma en disco su espectáculo AlCantarAManuel con versos del poeta malagueño Manuel Alcántara. De la obra de Alcántara le impacta sus poemas largos y profundos.
Mayte Martín ya es una de las voces autorizadas del flamenco, una artista que no busca componer en ningún sitio en concreto “porque las ideas surgen en cualquier lugar”. La inspiración la encuentra en el silencio que se rompe para siempre al escuchar la voz de Mayte, sobria, sencilla, intensa y cálida.
Manolo Sanlúcar
Manuel Muñoz Alcón es Manolo Sanlúcar. Nacido en el bello pueblo marinero de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz, 1943), tiene en su padre, Isidro Sanlúcar, panadero y guitarrista al viejo estilo, su primer maestro. Desde su infancia aprecia con relativa frecuencia por su casa amigos del cante y del toque. Pero quien más influye en sus inicios fueron Niño Ricardo y Diego el del Gastor. Del primero por su sensibilidad, su toque impregnado de sentimiento y del segundo por su aire de antiguo verdadero. A los catorce años empieza a actuar en compañía de Pepe Marchena. No había cumplido los veinte y ya había alcanzado su plenitud artística.
Pronto comienza a investigar, consciente de que las posibilidades de la guitarra eran infinitas y todavía no habían sido exploradas. Se centra en una búsqueda constante de integrar el flamenco en la música sinfónica. Para Sanlúcar “el flamenco es una filosofía, una manera de pensar y sentir de todo un pueblo y su tradición histórica. Es por ello por lo que tengo necesidad de contar más cosas del flamenco con otros sonidos”.
Sanlúcar pertenece a ese escaso grupo de artistas sobre los que nadie duda a la hora de reconocer su talento. Dotado de una excepcional musicalidad y de una técnica fuera de lo común, cada recital suyo es una soberbia lección de guitarra, de maestría y de arte. Su técnica asombrosa, nunca pierde contacto con la improvisación y la espiritual comunicación directa del estilo flamenco.
El gaditano no hace del virtuosismo una meta en sí, sino que lo sublima para comunicar profundas cualidades emotivas. En él han cuajado todas las virtudes de la guitarra flamenca, pero sin dejarse atrapar en esos moldes preestablecidos por quienes niegan de antemano cualquier posibilidad de evolución que se aparte de unas normas rigurosas.
Manolo Sanlúcar ha paseado su arte y guitarra por todo el mundo. Del Teatro Real de Madrid, (siendo el primer músico que abre este recinto al flamenco), a estadios de fútbol, la guitarra del gaditano ha sonado en ciudades de Australia, Alemania, Dinamarca, Francia, Italia, Bélgica, Israel, Brasil, Argentina, Bolivia, EE.UU., Turquía, Grecia, Rusia, Japón, Colombia, Suecia, Finlandia, México, y un largo etcétera hasta completar más de 80 países.
Su estilo camina entre la pureza y la frescura, que encuentra sin necesidad de buscar influencias en otras músicas, sino partiendo simplemente de las mismas raíces.
En noviembre de 1997 es nombrado miembro de la Real Academia Provincial de Bellas Artes de Cádiz.
Entre su extensa carrera discográfica cabe citar Tauromagia (1988), un poema musical a la tauromaquia, obra arriesgada, novedosa, valiente y de gran belleza, y Locura de Brisa y Trino (2000), que abre nuevos caminos al flamenco, aportando sonidos y escalas que revolucionan muchos conceptos vigentes hasta el momento, poniendo música a una selección de poemas de Federico García Lorca con Carmen Linares al cante. Este trabajo está considerado como uno de los mejores trabajos musicales en el mundo de lo jondo. Con esta obra obtiene en el año 2000 los premios más importantes concedidos en España en el ámbito musical: Premio Nacional de la Música (Ministerio de Cultura), Premio Puerta de Alcalá y Premio Flamenco Hoy, concedido por la asociación de críticos de flamenco, triunfos que avalan la excelente trayectoria de uno de los revolucionarios de la guitarra del siglo XX.
22.45 Entrada libre Catedral del Cante