Mar de Músicas 2010. Los gaiteros de San Jacinto
Día:
21 de julio de 2010
20.00 h.
Entrada gratuita
Lugar: Plaza del Ayuntamiento
Población: Cartagena
Hace tres años el Grammy latino les cambió la vida. El premio al mejor disco de música folclórica por ‘Un fuego de sangre pura’, editado por Smithsonian Folkways, lo recogieron en Las Vegas, el 8 de noviembre de 2007, dos de sus miembros más veteranos, Juan Fernández ‘Chuchita’ y Manuel Antonio García ‘Toño’. Era el reconocimiento a toda una vida y a la música que ellos aman. Desde entonces están solicitadísimos. Como ya sucedió en los años cincuenta, cuando Toño Fernández recorrió Colombia, y viajó por Europa y Asia, en compañía de los folcloristas Manuel Zapata Olivella, escritor y etnomusicólogo, y su hermana Delia, bailarina y coreógrafa.
No es posible hablar de Los Gaiteros de San Jacinto sin hacerlo de Miguel Antonio ‘Toño’ Fernández, el fundador –murió en 1988- de esta agrupación que lleva el nombre del municipio que la vió nacer. Fue el amo y señor de la gaita, flauta de pico de sonido melancólico, para esta música que se diseminó por la región del Caribe colombiano y cuyo sonido se asocia con la cumbia. Esa cumbia que luego incorporaron a sus repertorios las orquestas de los salones de baile hasta convertirla en uno de los géneros más populares de América. Él habría sido el primero en introducir letras en la música de los gaiteros. Y suyos son temas como ‘Candelaria’ y ‘La maestranza’, que siempre suenan en las presentaciones de Los Gaiteros de San Jacinto.
Se cuenta, para explicar de forma poética el nacimiento de la música de gaita en la falda de los Montes de María, que el indígena kogi bajó de los nevados con sus flautas imitando el sonido de los pájaros, el negro llegó con la cadencia de sus tambores, y el español se impuso con su melancólico canto.
La agrupación, de gaitas y maracas indígenas y tambores africanos, la creó probablemente Toño Fernández a finales de los años cuarenta. Y parece ser que ya en octubre de 1.934, los señores Fuentes grabaron en Cartagena unas gaitas tocadas por Manuel Silvestre. El documental ‘Los Gaiteros de San Jacinto’ permite ver a Delia Zapata y a músicos que ya no están entre nosotros contarnos su historia.
Más de un siglo después, Los Gaiteros de San Jacinto, con músicos de varias generaciones en sus filas, siguen escribiendo la historia de esos ritmos originados en pequeñas comunidades ubicadas a lo largo del Caribe colombiano y continúan haciendo bailar a la gente con el fuego de la cumbia, la puya, el porro o el bullerengue. Salen a tocar con unas sandalias que ellos llaman abarcas tres puntá y los instrumentos que llevan décadas paseando por el mundo: dos gaitas de caña o millo (macho la de dos agujeros y hembra la de cinco), un tambor alegre (cónico y de un solo parche), un llamador (más pequeño que el alegre, también cónico y de un solo parche), una tambora (tambor cilíndrico con membranas en ambos extremos), maraca y acordeón.
