Free cookie consent management tool by TermsFeed Mar de Músicas 2010. Martha Wainwright + Hindi Zahra - Región de Murcia Digital

Mar de Músicas 2010. Martha Wainwright + Hindi Zahra

Día: 19 de julio de 2010
22.30 h.
Entrada: 18 euros

Lugar: Patio de Armas

Población: Cartagena

MARTHA WAINWRIGHT canta a Edith Piaf

Martha lleva el mismo apellido que él porque es la hermana de ese Rufus Wainwright convertido en referente de cierta cultura gay. Para los aficionados al folk y la canción, Martha y Rufus son los hijos de Kate McGarrigle y Loudon Wainwright III, dos gigantes de los años setenta. Martha es la pequeña y debutó hace cinco años con un disco de canción y country alternativo. Comentó que el listón estaba jodidamente alto en la familia y que por eso le llevó tanto tiempo ese primer disco. “Era consciente de que no iba a recibir las típicas comparaciones con otras solistas... ¡tenían a otras veinte personas de mi propia familia con las que compararme antes!”. El segundo, ‘I know you're married but I've got feelings too’, entre el rock y el folk contemporáneo, lo publicó hace dos años. En una entrevista para EL PAIS confesó: "A mí me ha tocado el papel de hermana pequeña, la rara, la incomprendida, la acomplejada". Creció en Montreal con su madre –sus padres se separaron cuando ella era un bebé- y estudió interpretación hasta que se mudó a Nueva York para acompañar a su hermano en sus discos y giras. Y se acostumbró a permanecer en la sombra. "No me puse a escribir en serio hasta que no consideré que mis vivencias me permitían realmente contar algo interesante".

En las grandes ocasiones, como el recital navideño que dieron en el Carnegie Hall de Nueva York o la fiesta de la boda de Martha en Montreal con el productor de sus dos primeros discos, el bajista Brad Albetta, la familia se reúne y acuden amigos como Emmylou Harris, Linda Thompson, Ed Harcourt o la hija de Leonard Cohen, Lorca. Asegura necesitar la estabilidad del matrimonio: “Porque los tíos, cuando suben a un escenario, se quieren acostar cada noche con una persona diferente. Pero una chica que actúa cada noche lo que quiere es acostarse después con la misma persona”.

En el Palladium de Londres, un domingo de febrero de 2007, el dandi ocurrente y barroco contó con su hermana –Martha cantó ‘Stormy weather’- y con mamá Kate, ya fallecida, que le acompañó al piano en ‘Over the rainbow’. Si Rufus quiso recrear, canción por canción, el mítico concierto que Judy Garland -la Dorothy Gale de ‘El mago de Oz’- ofreció en el Carnegie Hall de Nueva York el 23 de abril de 1961, a Martha le ha dado por Edith Piaf.

‘La foule’, ‘L¿accordeóniste’... pero no ‘La vie en rose’ ni ‘Non, je ne regrette rien’ ni ‘L’Hymne à l'amour’. La madre primeriza de Archangelo –nació prematuro a principios de año- aborda el repertorio más oscuro de ‘La môme’ en ‘Sans fusils, ni souliers, à Paris: Martha Wainwright's Piaf Record’. El disco se grabó en el Dixon Place Theatre de Nueva York y lo produjo Hal Willner, un experto en discos de homenaje, que ya había contado con Martha para ‘Leonard Cohen: I'm your man’ y andaba tras ella con el cancionero de Piaf. Martha recuerda que, en su casa en Québec, cuando eran niños, ella y Rufus cantaban sus canciones más pegadizas a pleno pulmón. “Escucha esos pasos que caminan en la noche / que se acercan a tu sueño / Ves sombras que forman un fresco / gigantesco colgado de tu cielo”.

HINDI ZAHRA

Todo un descubrimiento. Esta primavera verano Hindi Zahra tiene cita en salas como el Bataclan de París, el Jazz Café de Londres o el Paradiso de Amsterdam y en festivales como Le printemps de Bourges, Francofolies de La Rochelle, Couleur Café de Bruselas, Paleo Folk de Nyon o... La Mar de Músicas.

De vigilante en el museo del Louvre a cantante folk con gotas de jazz de la que todos hablan en Francia. Su primer disco se lo ha editado el prestigioso sello de jazz Blue Note. Fink, de la discográfica Ninja Tune, la animó a grabar ‘Hand made’ (Hecho a mano). Cuenta Hindi que cuando ella dudaba de algo, él se mostraba muy seguro y que eso la tranquilizaba. Esta joven francesa de origen bereber describe su música como un cuscús o una paella, “la única imagen que me parece suficientemente clara”. Canta en inglés y en tamazight, su lengua materna.

Creció en Marruecos en lo que ella llama una gran tribu, una comunidad en la que el sentido de compartir era muy fuerte, y en la que la música formaba parte de la cotidianidad. Recuerda de pequeña a su madre cantando y que ya con diez años empezó a improvisar. Asegura que su cultura le interesa, pero que no la utiliza para posicionarse ante los demás. A la periodista Cécile Rémy le contó “mis hermanos escuchaban mucho rock, blues y reggae. Mi madre estaba más por las melodías tradicionales, sobre todo los canciones egipcias y Om Kalsum, pero también le gustaban mucho los Beatles. Y del lado de mi abuela, música bereber. ¡Era increíble’. Además, Marruecos es un país muy peculiar, abierto a la vez hacia Occidente y hacia el África negra. La música es muy variada. Lo mismo te encuentras sonidos malienses o mauritanos que estadounidenses”.

Para grabar el disco se encerró tres meses en un pequeño piso. Trabajaba en el salón: buscando cómo casar de forma natural sonidos como el de la guitarra eléctrica y el bendir (tambor del norte de África). Todo muy sobrio y acústico. Canciones con las que se toma su tiempo para que puedan crecer poco a poco. Desde una guitarra y su voz. Como ese nostálgico 'Beautiful Tango', entre la poliritmia bereber y el jazz de los años treinta.

Le gusta emplear metáforas para hablar del amor y la muerte (‘Old friends’), el exilio (‘Imik si mik’) o el sentimiento de pérdida. Entre sus influencias suele mencionar a Oumou Sangaré, Aretha Franklin, Tina Turner o Ella Fitzgerald. Para esta chica de voz sensualmente velada cualquier música es un bálsamo.