Mar de Músicas 2010. Mahala Raï Banda
Día:
13 de julio de 2010
13.00 h.
Entrada gratuita
Lugar: Plaza del Ayuntamiento
Población: Cartagena
Tuba, trompeta, saxo, acordeón, violín y voces para Mahala Raï Banda (se traduciría como ‘La noble banda del gueto gitano’). Una docena de músicos gitanos (lautari) dirigidos por el violinista Aurel Ionitsa, creador del grupo Rom Bengale, y sobrino del inolvidable Nicolae Neacsu cuyos nietos veinteañeros se ganan ahora la vida tocando en restaurantes y bodas.
La orquesta se formó en los suburbios de Bucarest con instrumentistas procedentes de dos de los lugares más musicales del planeta, dos pueblos perdidos, según la época del año, en el polvo, el barro o el hielo: Zece Prajini, cerca de la fontera con Moldavia, hogar de la Fanfare Ciocarlia, y en el que, durante la dictadura comunista, a sus hijos adolescentes los enviaban al ejército para recibir una educación y aprender a tocar las trompetas del regimiento –en el apogeo del regimen de Ceaucescu habrían llegado a ser 30.000 los músicos uniformados-; Clejani, población al suroeste de Bucarest, donde en tiempo los gitanos fueron esclavos de los boyardos, es el hogar de Taraf de Haïdouks, una de esas formaciones más marcadas por el violín y el acordeón que por los metales.
Tanto Ciocarlia como Taraf han contribuido de forma decisiva a que se conozca la música de los Balcanes y a sus músicos capaces de tocar a velocidades de vértigo. El segundo disco de Mahala, ‘Ghetto blasters’, se editó en el 2009, cinco años después del primero, y es otro banquete de temas tradicionales rumanos y músicas militares moldavas con ska, reggae, funk... Grabaciones de Mahala Raï Banda, remezcladas y recreadas por Nouvelle Vague, Balkan Beat Box, Dj ClicK, Forty Thieves Orkestar, Russ Jones, Felix B (de Basement Jaxx) y Shantel, pueden escucharse en los discos de la serie ‘Electric Gypsyland’. Y su ‘Mahalageasca’ suena en la banda sonora de la película de Sasha Baron Cohen ‘Borat’.
Garth Cartwright, autor del libro ‘Princes amongst men’ (Príncipes entre los hombres), un viaje a casa de los músicos gitanos, entrevistó a Aurel hace cinco años: “La situación para los gitanos en Rumania no es ahora mejor y no veo cómo puede mejorar si casi no hay trabajo. Si yo toco y gano dinero, los rumanos me miran como si les estuviera robando su dinero (...) Si buscamos un empleo en el periódico los anuncios dicen ‘necesitamos esto o aquello, pero no gitanos”. Cartwright cita en su libro a Günter Grass: “Dejad que los gitanos vengan y se queden si quieren. Nos hacen falta. Podrían ayudarnos alterando un poco nuestras viejas rutinas. Son lo que nosotros pretendemos ser: Europeos de alma. No conocen las fronteras”.
