Espectáculo. Con sólo esta palabra se puede describir lo acontecido esta mañana durante la última etapa de la Vuelta Ciclista a Murcia entre Ceutí y Murcia.
Y es que pronto empezó la batalla. Nada más pasar bajo el arco del kilómetro 0 comenzaban las escaramuzas. Todos querían encontrar la escapada buena y los ataques eran continuos. Y mientras se producían los saltos de corredores, el pelotón circulaba por el Valle de Ricote a una velocidad vertiginosa por las estrechas carreteras del paraje murciano.
Una locura de carrera hasta que en el kilómetro 40 se formaba la escapada del día con un gran ataque de Igor Antón. Al corredor del Euskaltel se le unía Jorge Pérez y Luis Pasamontes. Los tres de cabeza alcanzarían una ventaja máxima de 2’40” durante los más de 100 kilómetros que anduvieron escapados. Mientras detrás, los hombres del Caisse d’espagne encabezaban un pelotón que marchaba a buen ritmo para no ceder mucha ventaja con la cabeza de carrera.
Y no fue hasta la entrada a la ciudad de Murcia, a falta de 3 kilómetros, cuando la escapada fue neutralizada. Momento en que el pelotón se convierte en una locura, ningún equipo toma el mando claramente y la llegada masiva es lanzada por Rojas, primero en abrir las hostilidades. Al final victoria de Napolitano, con Brown y Rojas en segunda y tercera posición respectivamente. Y la general tal y como se esperaba para Alejandro Valverde, que solo se ha tenido que preocupar de controlar la carrera.
Una XXVII edición que ha dejado un gran sabor de boca para los murcianos con Rojas y Valverde entre los protagonistas.
La Vuelta pone punto y final hasta la próxima edición con el buen sabor de haber vuelto a conseguir un año más la medalla de Oro, por su espectáculo y buen hacer. Todo el reconocimiento para todos y cada uno de los que han compuesto la caravana multicolor, porque sin ellos nada de esto sería posible.
Hasta el año que viene.
Rebeca Pérez
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