Ayer saltaba la noticia del archivo del caso de la Operación Puerto, el fin del culebrón que tanto daño ha hecho al ciclismo español. Y hoy en la salida de Alhama de Murcia, Vicente Belda, imputado en el caso, se paseaba como un aficionado más al mundo de las ruedas.
Se encuentra en el paro desde que el equipo Kelme fue desmantelado, y hoy al hablar no podía ocultar su amargura por ver los toros desde la barrera. “Nos han machacado, nos han quitado mucho. Eso es irreparable. No sólo en el tema económico porque ahora mismo estoy en el paro y quien va a llevar el sueldo a mi casa”. Y lo peor para el alicantino es que teme por su futuro profesional, que tanto le costo labrar. “Quien me va a abrir las puertas para trabajar, quien me va a devolver mi credibilidad”, se lamenta Belda.
Además, avisa de que una vez archivado el caso, estudiaran pedir responsabilidades porque ha sido una época dura para todos los imputados. “Ahora se abre otro camino, hay que esperar a que esto se cierre del todo y después los abogados lo estudiarán. Alguien tendrá que hacer examen de conciencia. En este caso ha habido negligencia y lo tienen que reconocer”.
Mientras, se termina de aclarar su futuro y el de todos los imputados en el caso, Vicente Belda tendrá que seguir viviendo el ciclismo como un aficionado más, aunque su extenso currículum laboral le otorgue el Cum Laude internacional.
Rebeca Pérez
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