La Purísima[Iglesia de la Purísima Fortuna]
La Purísima

Es una talla realizada en madera policromada, de tamaño bastante menor que el natural. Recoge el motivo de la Inmaculada Concepción, muy recurrente  en el siglo XVII.

Precisamente, la representación de la Virgen Inmaculada será uno de los temas que con mayor frecuencia y éxito presente Alonso Cano a lo largo de su vida tanto en pintura como en escultura.

La forma de concebir esta advocación será imitada a lo largo de los siglos posteriores.

La Virgen se coloca de pie y de frente, sobre un pedestal con forma de nube, donde suelen emplazarse unos pequeños angelitos.

También es común, como sucede en este caso, que en la nube aparezca la serpiente o dragón, que representa al diablo, al que la Virgen aplasta con el pie.

Las manos de María se juntan hacia el pecho, en actitud orante, destacando la serenidad del rostro de María, así como el tratamiento del vestido y de la túnica,  elaborados con gran detallismo y virtuosismo.

Observaciones

Alonso Cano es un personaje multidisciplinar. Eso significa que trabaja diferentes disciplinas o materias. Es un buen arquitecto, pintor y escultor, al igual que retablista.

Trabajó con Martínez Montañés, del que recoge la serenidad, elegancia y naturalismo de sus esculturas, además de el gusto por el tratamiento minucioso de los ropajes. Tuvo dos grandes discípulos: Pedro de Mena y José Mora.

Nombre: La Purísima

Objeto: Escultura.

Autor: Atribuida a Alonso Cano

Fecha: Siglo XVII.

Ubicación: Iglesia de la Purísima Fortuna