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El misterioso cantaor murciano "El Nene de las Balsas"

Alameda de Colón. Barrio del Carmen
Alameda de Colón. Barrio del Carmen

por ©Pedro Fernández Riquelme

José María Celdrán Ibernón (1869-1907) es clave en la interpretación de los cantes mineros, pues nace en Murcia, en el Barrio del Carmen, y no en Cartagena ni La Unión, y en la temprana fecha de 1869. Además, dominaba los enigmáticos cantes de madrugá y variados tipos de malagueñas, entre otros estilos flamencos, pudiendo ser discípulo del gran Rojo El Alpargatero. Su temprana muerte en Bullas, a causa de una pleuroneumonía, sesgó la vida a un artista importante en la génesis de los cantes mineros, pues conocía el folclore y era reconocido como intérprete flamenco. Al investigador José Gelardo debemos su descubrimiento1 .

Son decenas las actuaciones de este artista por toda la Región de Murcia y por localidades de provincias vecinas como Callosa de Segura (Alicante) y Almansa (Albacete). La anécdota más importante es que el poeta y periodista murciano Ángel Vergel lo nombra en un artículo del Diario La Verdad como "famoso cantaor (...) que lo mismo hacía una buena voz en una aria de ópera que en una taranta o una cartagenera"2 . El señor Vergel debió escuchar al Nene de las Balsas para atreverse a hacer tal afirmación, pues no hemos encontrado otra noticia anterior relativa a que interpretara estos cantes mineros. De forma parecida se refiere a él el periodista José Ballester también en La Verdad , comparándolo en cierta manera con El Cojo de Málaga y La Niña de los Peines3. Este mismo señor alude al cante que le hizo célebre: "cantaba una malagueña que ha desaparecido"4 . Esta desaparición debería ser el resultado de la evolución de la malagueña folclórica al flamenco, apareciendo en escena el cante minero. El nombre de "malagueña de la madrugá" usado por Gelardo, lo extrae de un libro de José Verdú (Cantos populares murcianos) donde se lo considera sinónimo del cante de la madrugá. Verdú transcribe este cante y afirma que el Nene de las Balsas lo cantaba.

No sabemos a ciencia cierta de dónde aprendió el Nene de las Balsas estos cantes, pero se supone que el suyo era una reinterpretación del folclore más cercano al flamenco que se estaba gestando en las comarcas mineras de Cartagena y La Unión. Ya Eliodoro Puche5  establece la conexión directa entre los cantes de la madrugá y los cantes mineros. Uno de estos cantes sería la malagueña de la madrugá interpretada por José María Celdrán. En este sentido, hay importantes testimonios del hijo del Rojo El Alpargatero, Antonio Grau Dauset, a través de Antonio Piñana, padre6 . Piñana, según indicaciones del hijo del Rojo, decidió incluir entre los cantes de madrugá los cantos y bailes folclóricos de Cartagena como raíces de los cantes mineros. Grau Dauset comenta a Piñana que:

    Entre 1850 y 1888 los cantecillos que se interpretaban indistintamente en el campo de Cartagena, en la ciudad y en la sierra minera, a todos, sin distinción se los conocían como cantes de madrugá y, más tarde, al adquirir unas formas musicales más definidas, se llamaron cartageneras (...) que cuando su padre llegó a Cartagena y La Unión, le prestó mucha atención a todos estos cantecillos, y en especial aquellos que se cantaban en su posada de la Unión por las mañana  y por las tardes a la salida de la mina. Estos soniquetes  los canturreaban muchos mineros sin distinción alguna, y porque en aquella época era difícil que alguien no tarareara varias cancioncillas.

Juan Ruipérez Vera es el biógrafo oficial de Antonio Piñana, padre. Según sus conversaciones con el patriarca de los cantes mineros, Grau Dauset le comentó a Piñana que:

    En esa fecha (1888), en La Unión y Cartagena además de la cartagenera creada por la Peñaranda, solo se conocía el cante de la madrugá, que presentaba diversos giros musicales incompletos, es decir, sin ninguna estructura musical definida. De estos variados cantecillos, mi padre, Chilares y el Herrero, y otros, resolvieron la cuestión haciendo varias creaciones, dándoles a la primera de ellas el nombre de taranta cante matriz.

A modo de conclusión, diremos que con el nombre de madrugá o cantes de madrugá se denominaba a:

1. Canto folclórico para acompañar tareas o faenas el campo y del mar.

2. Canto de los mineros camino del trabajo. Un fandango local, pues. Se aflamencó en varios sones, hasta que el Rojo el Alpargatero, más otros cantaores locales, les pusieron nombre. Lo que se grabó con esa denominación debería corresponder a sones primitivos, mineros, antes de su especialización y concreción. Debería tener compás ternario y tonalidades cercanas a lo folclórico.

Hemos encontrado otros posibles palos interpretados por nuestro cantaor, como unas sevillanas, pero por entonces aún serían folclóricas7 .

Al Nene de las Balsas se le nombra como "cantaor" y como "tenor", ya que, aunque parezca mentira por el carácter marginal del flamenco, también se dedicaba a la ópera y la zarzuela, incluso hay una referencia a que cantaba folclore puro, concretamente Jotas8 . Esto no es nuevo, los cantantes de comienzos del siglo XX se dedicaban a los aires regionales, la zarzuela y el cuplé, si sus facultades se lo permitían. Además, los que procedían del sur incluían en su repertorio el flamenco, como nuestras paisanas Emilia Benito "La Satisfecha" y Pepita Gallardo "La Tempranica". El flamenco, aún por entonces, no se había despegado del todo del folclore, por eso estaba catalogado dentro de los "aires regionales", españoles o andaluces. El Nene de las Balsas participó, cantado sus famosas malagueñas ("con el estilo que él se trae"9), en numerosas zarzuelas y óperas como El cabo primero (1895), según el original de Carlos Arniches y Celso Lucio, o Un alcalde en la Manigua (1898), y cantaba la siciliana de Cavallería Rusticana (Ópera del compositor Pietro Mascagni) y la romanza del Milagro de la Virgen (1901). Este seudónimo de José María Celdrán es incuestionablemente flamenco, a pesar de que cantara ópera y zarzuelas también. Por ello, nos inclinamos a pensar que el aire popular era lo más importante en la vida artística de El Nene de las Balsas. De hecho, encontramos una actuación en 1899 en el Teatro Circo Villar de Murcia donde actuó el "tenor" Manuel Reina "El Canario Chico", célebre cantaor flamenco, acompañado por "conocidos aficionados de la capital": Nene de las Balsas y Don Manuel Álvarez "El Aragonés"10. Nuestro cantaor era un artista completo puesto que sus incursiones, incluso, en el canto religioso eran frecuentes. No es de extrañar pues el canto religioso, que proviene de la música Gregoriana, y el Flamenco coinciden en que son músicas "modales". Hemos encontrado reseñas sobre sus interpretaciones religiosas en Almansa11  y en el Barrio del Carmen, donde cantaba las novenas "embobando a los fieles"12.

En 1895 descubrimos una importante noticia. Los señores Verdú, que eran dueños de una tienda de música y pianos en la Plaza de Santo Domingo de Murcia, recogen en un fonógrafo las malagueñas del Nene de las Balsas13 . Si se encuentra esta grabación estaríamos ante un descubrimiento vital para esclarecer parte de las génesis de los cantes mineros.

Nuestro cantaor se casó en la Parroquia de Nuestra Señora de El Carmen con Encarnación Fernández en noviembre de 190614 . Solo unos meses después fallecería en Bullas. Una gran tragedia.

El Nene de las Balsas es uno de los iconos flamencos de la ciudad de Murcia, sobre todo de uno de sus zonas más jondas, el Barrio del Carmen. La historia nos deja breves noticias sobre la existencia allí de tabernas, tablaos y cafés cantantes, así como de actuaciones flamencas en el jardín de Floridablanca. Todo está perdido en la actualidad.

CITAS:

 1- Gelardo ha dado retazos de la vida de este cantaor en varias de sus obras, como en El Flamenco: Otra Cultura, otra estética y, sobre todo, en Las Claras del día.

  2- La Verdad. 27-8-1963.PP. 11 y 12.

 3- La Verdad. 16-7-1961. PP. 17 y 18.

  4- La Verdad: 13-10-1968.P.3.

  5- José Gelardo. "Eliodoro Puche. ¿Flamencólogo lorquino?" Revista Digital Murciajonda.

  6- Juan Ruipérez Vera. Los cantes de La Unión y Cartagena. Editorial Corbalán. Cartagena.2005.

  7- Diario de Murcia. 26-10-1899. P.1.

  8-  El Liberal. 28-3-1906. P.1.

  9- Diario de Murcia. 11-9-1895.P.2

  10-Diario de Murcia. 8-1-1899. P.3.

  11-Diario de Murcia. 10-5-1901. P.1.

  12-La Verdad. 26-3-1952. P.3

  13- Diario de Murcia. 1-9-1895. P.4

  14-El Liberal. 17-11-1906. P.3.

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