La Edad de los Metales es el periodo de la Prehistoria comprendido aproximadamente entre el IV y el I milenio antes de Cristo en España. La era de los Metales sucede a la Edad de Piedra en la evolución de la humanidad, y constituye la etapa final de la Prehistoria. La Edad de los Metales se divide en tres grandes etapas: Edad de Cobre (III milenio a.C.), Edad de Bronce (II milenio a.C.) y Edad de Hierro (I milenio a.C.).


ETAPAS

Edad de Cobre o Calcolítico (III milenio a.C.)
Edad de Bronce (II milenio a.C.)
Edad de Hierro (I milenio a.C.)


INNOVACIONES

− El arado
− El carro
− La rueda
− Los diques
− Las canalizaciones


La evolución tecnológica del ser humano permitió el salto cualitativo de la Edad de la Piedra a la de los Metales, destacándose la producción de objetos de utilidad social. Este periodo se caracteriza por la introducción de novedades como el arado tirado por animales (bueyes, mulas y caballos), para remover la tierra antes de la plantación y de la siembra; el carro y la rueda, para facilitar el transporte; así como la construcción de diques de contención y canales de agua. Estas innovaciones favorecieron el crecimiento económico de los poblados con el desarrollo de la agricultura, la ganadería, la cerámica y el comercio.

El cobre fue el primer metal utilizado por el hombre, debido a su presencia en estado natural en los yacimientos de carbonato, y supuso el abandono de la piedra en la elaboración de útiles. Su nombre (aes cyprium) significa metal de Chipre por la abundancia de minas de cobre existentes en la isla mediterránea. El cobre es un metal rojizo empleado en la elaboración de armas, adornos y monumentos megalíticos.

El bronce reemplazó al cobre ante el agotamiento progresivo de los yacimientos de este mineral. El bronce nació de la aleación del cobre y el estaño en un horno de carbón vegetal y permitió la obtención de útiles y armas de mayor dureza y mejor conservación por su resistencia a la corrosión. La Edad de Bronce alcanzó un gran esplendor en el sureste peninsular con el desarrollo de la cultura del Argar.

El hierro dio nombre a la última etapa de la Edad de los Metales. El mineral de hierro sustituyó al bronce por la existencia de abundantes yacimientos en la Tierra, su mayor dureza y el agotamiento del estaño dieron lugar a la etapa de mayor sofisticación tecnológica de la Prehistoria. La obtención del hierro precisaba de una fusión a temperaturas altas y un proceso de forjado. El hierro llegó a la Península Ibérica procedente del centro de Europa (celtas) y del Mediterráneo Oriental (Pueblos del Mar).

Antonio Gómez-Guillamón Buendía