Ya es manifiesto su natural abandono por causa de la edad avanzada. A partir de este punto se sirve del apoyo de sus discípulos para la realización de sus obras, en especial de Roque López.

    Puede afirmarse según Sánchez Moreno, que el declive de Salzillo se inicia en 1770, desde cuya fecha casi todos los encargos son fuera de Murcia.

    De esta década son las obras:

San Indalecio, en la Iglesia del Carmen en Lorca. De una fecha posterior (1781) se tienen noticias de una obra similar en la Iglesia Catedral de Almería, que fue destruida en 1936.

San José, en la Iglesia del Rosario, en Lorca. Imagen destruida.

San Juan de Dios, en el Hospital de Alicante

Purísima, en el Convento de Franciscanos de Hellín. Pieza perdida que se tiene como muy similar a la de los Franciscanos de Murcia.

Dolorosa, en la Iglesia Parroquial de La Trinidad en Alcaraz (Albacete). Se trata de una obra de vestir, considerada como de "poco empeño" y en la que se presupone la intervención de sus discípulos.

San Rafael, en la Iglesia de San Juan de Dios

1768

Dolorosa, en la Iglesia de San Nicolás de Bari (Murcia)

    Aquí el trabajo de los discípulos es manifiesto, está inspirada en la obra de Santa Catalina. Fichada por algunos en 1776.

San Bartolomé, en la Iglesia de San Bartolomé (Murcia)

    Obra de vestir que luego fue enlienzada no transmite la vida interior que antes imprimía a las imágenes.

San Luis Beltrán, en la Iglesia Parroquial de Santiago el Mayor. Orihuela (Alicante).

1770

Santísimo Cristo del Perdón, en la Iglesia Parroquia de San Antolín (Murcia).Fechado entre 1770 y 1775.

1776

Yacente, en el convento de las Hermanas Clarisas. Orihuela (Alicante).

1777

     Flagelación (Azotes), en la Iglesia de Jesús de Murcia (Museo Salzillo). Grupo escultórico encargo de la Cofradía de N.P.J. Nazareno. Cristo está sujeto a la columna mientras dos sayones le golpean y otro le saca burla. El modelo de gran calidad, delata a un Cristo frío y es reproducción del que hiciera su escultor para el monasterio de Santa Ana en Jumilla (1755).

    Tradicionalmente, la última obra de Salzillo que sólo llego a empezar es San Antonio de Padúa, que fué terminada por el fray Diego Francés.