Free cookie consent management tool by TermsFeed El Valle del Guadalentín- Alhama de Murcia y Totana - Región de Murcia Digital
NATURALEZA

Visitando: El Valle del Guadalentín

Alhama de Murcia y Totana

Vista del Morrón de Sierra Espuña desde Aledo [El Valle del Guadalentín]
Vista del Morrón de Sierra Espuña desde Aledo

Alhama de Murcia[+]

El municipio de Alhama de Murcia está ubicado entre dos grandes montañas, Sierra Espuña (1585 m.), al noroeste y Carrascoy al este, y es atravesado de SO a NE por el río Guadalentín

Alhama de Murcia es  lugar de antiguos baños termales. Visita obligada son los restos arqueológicos romanos y árabes de los Baños Termales de Alhama que, dan nombre a la ciudad, y los restos del castillo árabe (s. XI), entre los que destaca la torre principal. Otro de sus atractivos es disfrutar de un paseo por su casco urbano admirando el luminoso colorido de las fachadas de antiguas casas señoriales como la Casa de la Tercia (s. XVIII).

El más relevante de los espacios naturales de Alhama es Sierra Espuña, localizada entre los valles del río Guadalentín y el río Pliego, cuenta con la figura de protección de Parque Regional. La cota más alta la alcanza el Morrón de Espuña, con 1585 m. La sierra presume de una gran diversidad de paisajes, de los cuales podemos diferenciar al menos cinco: la zona de bosque y matorral, los barrancos, ramblas y fuentes, las cumbres, los roquedos y los núcleos humanos con sus cultivos. El paisaje vegetal dominante es el pinar, en su mayor parte de acciones de repoblación llevadas a cabo entre 1891 y 1902 (dirigida por Ricardo Codorníú Stárico). El carrascal también tiene una mínima representación, en bosquetes mixtos con el pinar a partir de los 700 m., sobre todo en suelos de carácter ácido. El matorral mediterráneo tiene como representantes a gran diversidad de especies botánicas como el lentisco, la coscoja, el enebro, la genista y el romero, todas ellas con adaptaciones a este tipo de clima. Es en las cumbres y roquedos donde encontramos varias especies endémicas y 'raras' en la vegetación de la zona. Acompañando a esta rica diversidad botánica, aparece también, una gran variedad de fauna: la ardilla de Sierra Espuña, el azor, la gineta, el jabalí, el piquituerto, el arrendajo, etc. Y en las zonas cacuminales podemos encontrar el hábitat idóneo para que anide el águila real. Y es aquí también, en las cumbres altas, donde podemos observar con gran facilidad al Muflón del Atlas o Arruí.

El parque también cuenta con zonas de acampada autorizadas, refugios, albergues y zonas de ocio y recreo para uso y disfrute de la población. También existe un Centro de Visitantes en el cual puede encontrar información sobre el entorno de Sierra Espuña.

Además de Sierra Espuña, en el municipio también podemos encontrar otros parajes naturales como la Sierra de La Muela, los Barrancos de Gebas, el Parque Regional de la Sierra de Carrascoy y El Valle y los Saladares del Guadalentín.

Totana[+]

Sobre sus orígenes, tenemos constancia de asentamientos humanos importantes en parte de lo que actualmente ocupa el casco urbano desde comienzos del III milenio a.C. hasta el 1900 a.C. (período Calcolítico). De esta época datan los restos encontrados en el llamado cabezo de Santa Lucía, donde ahora se ubica el Centro Municipal de Cultura.

Durante el período ibérico y posteriormente durante las dominaciones romana e islámica, el solar de Totana estuvo ocupado por poblaciones históricas importantes, como se demuestra por la riqueza y variedad de vestigios encontrados.

En la ciudad destaca la iglesia de Santiago Apóstol, de los siglos XVI y XVII; junto a ella se encuentra la fuente barroca de Juan de Uceta (s. XVII), otra de las señas de identidad local. Sin embargo, Totana guarda en Sierra Espuña, que se alza a su espalda, un tesoro artístico y religioso singular: el santuario de Santa Eulalia, o de la Santa, construido en los siglos XVI-XVIII, que aparte de su significación religiosa es ahora un centro privilegiado de turismo rural y de excursiones por la quebrada sierra.

A unos 7 kilómetros hallamos la Ermita de Santa Eulalia de Mérida de estilo mudéjar, que fue construida por la Orden de Santiago en el año 1257 y que recoge en su interior los frescos de Juan de Ibáñez (s. XVII).

Aledo, fuera ya del valle del Guadalentín, es una villa medieval amurallada declarada conjunto histórico-artístico y ubicada en lo alto de un cerro donde aparece con el perfil de su formidable bastión musulmán, que en su día encerró un núcleo urbano que sigue conservando su tipismo. Destaca la torre árabe llamada La Calahorra (s. XI), la Iglesia de Santa María de estilo barroco (s. XVIII) y La Picota, construcción medieval de ajusticiamiento.