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Fanerógamas marinas

Posidonia oceanica

Figura 1. Detalle de una pradera de Posidonia oceanica donde se distinguen las hojas (1) y los rizomas de crecimiento vertical (2)

Figura 1. Detalle de una pradera de Posidonia oceanica donde se distinguen las hojas (1) y los rizomas de crecimiento vertical (2)
Juan Carlos Calvín

 
Figura 2. Las hojas más jóvenes de Posidonia oceanica son cortas, muy verdes, situadas en el centro y suelen estar limpias de epifitos, que las irán recubriendo a medida que envejecen

Figura 2. Las hojas más jóvenes de Posidonia oceanica son cortas, muy verdes, situadas en el centro y suelen estar limpias de epifitos, que las irán recubriendo a medida que envejecen
Juan Carlos Calvín

 
Figura 4. Fruto de Posidonia oceanica flotando

Figura 4. Fruto de Posidonia oceanica flotando
Juan Carlos Calvín

 
Figura 5. Liberación de frutos en primavera

Figura 5. Liberación de frutos en primavera
Juan Carlos Calvín

 
Figura 6. Semillas en el fondo

Figura 6. Semillas en el fondo
Juan Carlos Calvín

 
Figura 7. Frutos arrastrados por el oleaje a la orilla

Figura 7. Frutos arrastrados por el oleaje a la orilla
Juan Carlos Calvín

 
Figura 8. Diferentes fases de la liberación de la semilla, desde un fruto entero y cerrado hasta sólo la cáscara

Figura 8. Diferentes fases de la liberación de la semilla, desde un fruto entero y cerrado hasta sólo la cáscara
Juan Carlos Calvín

 
Figura 9. Acumulo característico de hojas de Posidonia oceanica en el litoral por los temporales otoñales

Figura 9. Acumulo característico de hojas de Posidonia oceanica en el litoral por los temporales otoñales
Juan Carlos Calvín

 

Nombre científico: Posidonia oceanica (LINNE) DELILE, 1813

Nombre popular:

Situación taxonómica

Descripción

     Planta herbácea compuesta de raíz, tallo y hojas. Su organización general consiste en una serie de rizomas de crecimiento horizontal y vertical que forman una intrincada red, enterrada en su mayor parte. En el extremo superior de los rizomas se encuentran los haces de hojas, y las raíces parten a intervalos irregulares, también, de los rizomas.

Figura 3. Plantas de Posidonia oceanica con una inflorescencia fructificando - Juan Carlos Calvín
Figura 3. Plantas de Posidonia oceanica con una inflorescencia fructificando - Juan Carlos Calvín

     Las hojas son acintadas (figura 1), de hasta 1,3 cm de anchura y 1 m de longitud, estando agrupadas en haces de 4-10 hojas. En dichos haces presentan una disposición alterna, siendo las hojas centrales las más jóvenes y las externas las más viejas (figura 2). Cada hoja consta de una parte basal (pecíolo, base o vaina) y del limbo. El limbo es la parte visible de la hoja, es de color verde a pardo, según la hoja sea más o menos joven, y puede estar densamente recubierto por organismos que se fijan sobre él (epífitos). El pecíolo no está casi pigmentado, es de consistencia fibrosa y aparece después de la hoja. Puede llegar a medir hasta 5 cm y está separado del limbo por una marca semicircular (lunula), que es por donde se produce la escisión en la caída de la hoja. Los pecíolos permanecen fijos al rizoma (escamas) y con el tiempo terminan transformándose en los restos fibrosos que caracterizan los rizomas de esta planta.

     Los rizomas son tallos más o menos leñosos, ramificados, de hasta 1 cm de grosor y recubiertos por las escamas o por los restos fibrosos de éstas. Según su forma de crecimiento se distinguen dos tipos: los que crecen horizontalmente (plagiotropos) y los que lo hacen verticalmente (ortotropos) (figura 1), siendo las condiciones ambientales las que propician uno u otro. El crecimiento vertical se ve muy potenciado en situaciones de gran sedimentación, mientras que el horizontal lo es cuando la planta tiende a colonizar o recolonizar el sustrato.

     Las flores son hermafroditas y están agrupadas en inflorescencias (figura 3) que surgen en otoño en el centro del haz, lo que dificulta su observación. El polen forma filamentos viscosos que van a la deriva. El fruto es más o menos carnoso y su aspecto y tamaño recuerda al de una aceituna (figura 4). Su maduración dura unos cuatro meses y al liberarse en primavera flotan durante unos pocos días (figura 5) antes de soltar la única semilla que contienen, que cae al fondo (figura 6), originando a los pocos días una nueva planta. Es frecuente encontrar en las playas en primavera frutos arrastrados hasta allí por el oleaje (figuras 7 y 8). Aunque la floración puede ser más o menos frecuente, según el lugar, la reproducción de esta especie es principalmente de tipo vegetativo, produciéndose un crecimiento de los rizomas y una emisión de nuevos haces de hojas.

     Esta especie presenta un ciclo vital muy característico, con unas variaciones estacionales muy acentuadas, siendo en las hojas donde mejor se aprecia. Se puede hablar de varias fases. La fase juvenil o de latencia dura de octubre a febrero, y en ella los haces están formados por hojas nuevas, cortas y con muy pocos epífitos, siendo su crecimiento reducido. La fase de madurez o actividad comprende de marzo a junio, y aunque no aparecen nuevas hojas, las existentes presentan un crecimiento muy acentuado. La fase de senectud o de crecimiento lento dura de junio a septiembre, y durante la misma el crecimiento se va reduciendo al mínimo, en el centro del haz aparecen un gran número de hojas, a la vez que las hojas ya existentes han ido envejeciendo y, con sus máximas tallas, están muy cargadas de epífitos, lo que hace que su efectividad fotosintetizadora se encuentre muy reducida. Aunque la pérdida de las hojas es continua a lo largo de todo el año, es a partir del mes de agosto cuando se puede decir que comienza la caída de las mismas, siendo con los grandes temporales de otoño con los que se producirá la pérdida máxima de ellas. Esos mismos temporales arrastran hasta el litoral parte de las hojas caídas, formándose en las playas unas acumulaciones muy características. Estos restos eran utilizados, hasta hace no mucho tiempo, como abono o como aislante.

     La instalación de esta especie sobre un fondo arenoso hace que un sustrato eminentemente inestable se transforme en uno mucho más estructurado, donde un mayor número de especies encontrarán lugar de fijación, refugio y alimento. Las formaciones a las que da origen esta especie, conocidas por praderas de Posidonia, son una de las comunidades más ricas y características del Mediterráneo, pudiéndoselas comparar en complejidad y madurez a los bosques del medio terrestre.

Hábitat

     Especie propia del infralitoral, siendo la profundidad máxima a la que llega la especie la que se toma como referencia para marcar el límite inferior de este horizonte (35-40 m). Aparece principalmente sobre fondos arenosos, con moderado hidrodinamismo y bañados por aguas limpias y bien oxigenadas. También lo hace sobre enclaves rocosos horizontales donde se haya producido cierto acumulo de sedimentos.

Distribución

     Es una especie endémica del Mediterráneo. El extremo occidental de su área de distribución se halla en el mar de Alborán. En la costa europea se extiende hasta el límite entre las provincias de Málaga y Cádiz, mientras que las praderas de las islas Chafarinas constituyen las más occidentales en la costa africana. Está ausente en el sector más oriental del Mediterráneo (Israel, Líbano y Siria) y tiene una distribución muy localizada en Egipto.

Distribución regional

     En nuestro litoral se pueden delimitar grandes manchas o praderas separadas entre sí de forma natural por las características fisiográficas del litoral. Estas son: pradera de Punta Parda-Playa de Poniente (Mapa 1), pradera de Bahía de Levante (Mapa 1), pradera de Bahía del Hornillo (Mapa 1), pradera de Isla del Fraile-Calabardina (Mapa 2), pradera de Cabo Cope -Cueva Lobos (Mapas 2, 3, 4 y 5), pradera de La Isla de Adentro (Mapa 6), pradera de Puerto de Mazarrón-Punta de La Azohía (Mapas 6 y 7), pradera de Cala Mojarra-Playa de Fatares, pradera de Cabo de Agua-antes de llegar a Peña Manceba, pradera de Calblanque-Calarreona y pradera de Cabo de Palos-El Mojón.

Estatus

     En A7 se la considera una especie de importancia ecológica, vulnerable y que propicia la protección de otras especies, por lo que debe protegerse. Está recogida en A1 como especie en peligro o amenazada. En A10 se comenta que en varios foros internacionales se ha considerado más importante proteger especies de gran porte (como la que se describe) y así se protege todo el ecosistema asociado a ellas. En A5 y A12 se la considera hábitat prioritario 1120 / Praderas de Posidonia (Posidonion oceanicae). Su protección es propuesta en A8, A9 y A14. Especie incluida en el Anexo I de A13. En A15 se propone para incluir en el Anexo I (especies vegetales estrictamente protegidas). Especie protegida en la Comunidad Catalana (31-7-91) y en la Valenciana (23-1-92).

Amenazas

     Las obras costeras (puertos deportivos, regeneración de playas, emisarios, etc.) y contaminación asociadas al desarrollo urbanístico del litoral y la pesca de arrastre ilegal.

Medidas de protección

  • Debe incluirse en el Catálogo de Especies Amenazadas de la Región de Murcia como especie vulnerable y, por tanto, redactar un plan de conservación que asegure la protección de su hábitat.

  • Se debe hacer un seguimiento de las zonas de mayor interés.

  • Se debería realizar una adecuada campaña de divulgación, destacando el valor de la especie.

Juan Carlos Calvín

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