Primer plano de la cabeza de la Culebra lisa
Primer plano de la cabeza de la Culebra lisa
Vicente HERNÁNDEZ GIL
Culebra lisa
Culebra lisa
Vicente HERNÁNDEZ GIL

     La culebra lisa meridional es de tamaño pequeño, y no suele sobrepasar los 40 cm, ocasionalmente algo más. El morro está un tanto elevado, sin que sea muy visible la placa rostral en vista superior. El cuerpo es delgado, y está cubierto dorsalmente por 19 a 21 filas de escamas lisas, sin carena.

     La coloración es usualmente grisácea, con líneas cortas dorsales de color negro, dispuestas oblicuamente. En la cabeza destaca una banda negra desde las últimas supralabiales hasta el ojo, como un bigote, que se continúa entre los ojos en las escamas prefrontales. En la parte posterior de la cabeza aparece una mancha negra en forma de U. En el vientre, de tonos anaranjados, aparecen manchas cuadradas negras, dispuestas en 2 hileras más o menos fraccionadas.

Hábitat y distribución

     Ha sido encontrada en pinares abiertos, zonas de matorral, eriales y cultivos de secano. En sierras boscosas y en cumbres con roquedos y matorral disperso, casi siempre en los periodos más benignos del año, primavera y otoño. En Murcia se ha encontrado desde las orillas del Mar Menor hasta los 1.500 m de altitud en el Noroeste.

     A escala mundial su distribución se encuentra circunscrita a los países del mediterráneo occidental: Italia, Francia, España, Portugal, Marruecos, Argelia y Túnez. En la región de Murcia se encuentra citada esta especie por toda su geografía, si bien aparecen agrupadas, y separadas entre sí, con zonas donde en apariencia está ausente, en lo que se denominaría una distribución contagiosa. Posiblemente debido más a sus costumbres.

Costumbres

     La culebra lisa meridional tiene hábitos crepusculares y nocturnos, lo que le permite cazar además de lagartijas, salamanquesas y eslizones. Durante el día permanece en su refugio, bajo piedras. En cuanto a su biología reproductora, es muy desconocida, existiendo aún amplias lagunas.

Protección y conservación

     Sus costumbres crepusculares y nocturnas y su pequeño tamaño pueden hacerla una especie difícil de detectar, si bien su amplia distribución y los variados hábitats que ocupa hacen que no parezca preocupante su situación. No obstante, la responsabilidad española en su conservación es grande, debido a que mantiene una buena proporción de sus poblaciones mundiales.

     La culebra lisa meridional aparece frecuentemente atropellada en carreteras de montaña y pistas forestales, a las que acude al atardecer a tomar el calor del asfalto o la zahorra, pasando también desapercibida su muerte.

Curiosidades

     Al igual que otras culebras, cuando es atrapada expele sustancias de olor desagradable, cuya función es, como se puede imaginar, lograr ser liberada rápidamente.

Vicente Hernández Gil