Antiguo Pozo de El Mingrano en Las Palas (Fuente Álamo) [Las Palas]
Antiguo Pozo de El Mingrano en Las Palas (Fuente Álamo)


  La dehesa del Campo Nubla y su abundancia de pastos, así como la gran cantidad de pozos y manantiales de agua potable de algunos de los relieves de la zona favorecieron que estas tierras del entorno de Las Palas fueran concedidas a nuevos propietarios por el Concejo de Lorca, al que pertenecía originariamente, para su repoblación a lo largo del siglo XVI.

  Hay constancia documental de que se entregaron unas veinte fanegas de tierra por cabeza a vecinos de Lorca y Librilla para que las trabajaran, roturando las tierras, abriendo acequias y cultivando los campos. En documentos de 1463 y 1532, con motivo de la delimitación administrativa de los términos de Cartagena y Lorca, se hace mención al mojón de deslinde situado en el Pozo del tío Andreo, un pozo concejil situado en el cruce de caminos, que aún hoy hay en la villa y que servía como abrevadero para el ganado. Alrededor de este pozo comenzaría la génesis del pueblo con las primeras edificaciones. Junto a la rambla de La Azohía, en la actual carretera de Tallante, existen los restos de una torre defensiva del siglo XVI, construida para proteger el territorio de los ataques de piratas.

  Aunque en el año 1700 Fuente Álamo consiguió el título de villa, Las Palas seguía perteneciendo a Lorca y Cartagena, y cuando estas dos ciudades plantearon la delimitación de su territorio en 1788, la aldea de Las Palas quedó dividida por el Pozo del tío Andreo, dejando dos mitades de su territorio a cargo de la administración de los concejos lorquino y cartagenero. En 1787 en la aldea de Las Palas vivían unos 340 vecinos. Fue éste un momento crítico para el Campo de Cartagena, pues a la pertinaz sequía se unieron las epidemias de tifus y paludismo. Los habitantes de la villa se distribuyeron por distintos caseríos y fincas con casas solariegas, extendiendo así las zonas de cultivo para evitar la enfermedad.