La crisis que desde los años 1950 y 1960 sufrió la agricultura de Valentín propició la búsqueda de nuevas alternativas, surgiendo en ese momento las tejeras y la cerámica, y convirtiéndose en el pilar más importante de la economía valentinera.
Aún así, existen algunas explotaciones agrícolas importantes de regadío, como las dedicadas al albaricoque y las hortalizas.
El sector servicios también aporta gran capital a la economía de Valentín, al igual que el turismo rural, que atrae a numerosos visitantes a lo largo del año.
En la actualidad, Valentín vive una época de gran desarrollo económico gracias sobre todo a las tejeras y al beneficio que extrae de sus exportaciones. Contribuye también a ello el crecimiento del sector servicios con la apertura de nuevos comercios, sin olvidar la importancia del turismo rural.