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SARDINEROS, SARDINERAS.
MURCIANOS, MURCIANAS.
AMIGOS, AQUÍ PRESENTES:
Aquí está Doña Sardina casi oliendo a chamusquina pa’ leer mi Testamento antes que el fuego mañana me haga sufrir un tormento.
Y quisiera presentarme: yo soy Ruth, vuestra paisana, la que un día ganó un concurso. Y, por eso y ser murciana, hoy les leo este discurso.
Soy murciana aquí nacida, llevo a Murcia por bandera, lo digo con regocijo, aunque lleve tiempo fuera, digo “acho” y digo “pijo”.
Me dicen: ¿De dónde eres tú? ¿Desde dónde vienes, Ruth?, me preguntan los ingleses. ¿Pues de dónde voy a venir? De Murcia, ¿no ves mis eses?
Aquí en Murcia, como en Londres, hay teatros de gran nombre. Que venga Dios y lo vea si en Inglaterra las obras duran más que en el Romea.
Que si en Murcia llueve mucho, allí en Londres me preguntan. Yo les dije la otra noche: “En esta ciudad sólo llueve pa’ ensuciar todos los coches”.
Un consejo muy humano voy a dar a los murcianos: De poco vale ser bella; si quieres buscar la Fama, hay que cruzar Vistabella.
Seguiré con mi soflama, antes que encendáis las llamas, pues llegando está mi ocaso y a este año que ha pasado quiero yo darle un repaso.
SARDINEROS, SARDINERAS.
MURCIANOS, MURCIANAS.
Con sabor del Mar Menor Los Alcázares pusieron muy gustosa la Sardina, un chorrico de limón y no queda ni la espina.
Una tarde alcazareña hasta la Isla Perdiguera nadando yo me acerqué; que como ya no hay chiringuitos nadie me quiere comer.
¡Oh, Murcia de las mil flores! ¡Oh, Murcia de mis amores! De biodiversidad fina. Única ciudad del mundo donde el río tiene Sardinas.
Oh, Murcia de sensaciones, Murcia de contradicciones, no hay peligro que no afronte. Única ciudad del mundo donde el Valle está en el monte.
En Murcia las autovías son de gran categoría, una hay muy especial, es la primera del mundo que termina en un bancal.
¡Qué bonica, pijo, es Murcia! ¡Qué bonica es Murcia entera! Pico-esquinas y brazales, que en tus calles se arrejunten tus zagalas y tus zagales.
No me canso de decirlo, que Murcia es para vivirlo. En Murcia no hay cosa fea, salvo quizás una cosa… la rotonda del IKEA.
Mariano Rajoy y Montorolo están reformando todo, yo diría a la pareja: “Anda y veníos pa’ Murcia, y reformad la Cárcel Vieja“.
Con el parque de la Paramount Murcia y cine juntaremos, cambiará todo rotundo hasta a Alhama llamaremos “Alhama y el vagabundo”.
Lo mejor de Murcia, aseguran,es la parrillá de verduras, pues lo digo yo sin pena, lo que aquí sentó muy bien fue el 2-1 al Cartagena.
Y es que Murcia tiene equipo para estar ya en Primera. ¡Viva el rojo y viva el blanco! Aunque digo yo una cosa: ¿falta gente o sobra campo?
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Con el Messi y el Cristiano, sus equipos desvarían, muchos goles van sumando. ¿Cuántos goles llevarían con el Ruso y con el Chando?
Y ese Iker de portero, San Casillas ya le llaman, eso sí son paradones; si viviera aquí Casillas nos dejaba sin balones.
Si viniera Iker Casillas, aquí lo haría de maravilla, aunque sé que se reiría de las poquísimas paradas que hace aquí nuestro tranvía.
Va a los centros comerciales Llega ya a las facultades Ya está en marcha aquí el tranvía Sólo le falta una cosa que llegue a las pedanías
SARDINEROS, SARDINERAS.
MURCIANOS, MURCIANAS.
Tras las bodas homosexuales, somos pa’ los cardenales los murcianos un demonio, porque al boquerón y la anchoa lo llamamos matrimonio.
Un terremoto asesino sacudió al pueblo lorquino. Os dejo en mi testamento mil abrazos y mil besos, y mi reconocimiento.
Pido a las autoridades que dejen formalidades y encuentren ya el modo de que lleguen las ayudas porque Lorca somos todos.
Sarkozy, con mucha maña, arremete contra España. Pues si veis a ese enanito que os pide en el Entierro, que no coja ni un pito.
Sardineras, sardineros: Seguid así con esmero, en esta Fiesta tan loca, en la que cada mujer toca un pito con la boca.
Es la fiesta de la ilusión. Fiesta es de la confusión, alegría y descoloque. Sacad todos vuestros pitos y que todos os los toquen.
Que el recorte de la crisis no lo sufran nuestras Fiestas. Seguiremos con Sardina y cuando esto ya mejore cambiaremos a lubina.
Aunque esté la cosa fea cuidad el Entierro, no sea que en ediciones futuras, en vez de tirar juguetes haya que tirar facturas.
Sardineras, sardineros: Que penséis en esto quiero: Una cosa yo no entiendo. Si quemáis la Sardina, ¿por qué le llamáis Entierro?
Como este pregón se excede, me despido ya de ustedes, pidiéndoles un apaño con la crisis ¡No me quemen! ¡Guárdenme para otro año!
Y acabando el testamento, déjenme que me emocione, porque Lorca es mi heredera, te estaré siempre esperando en tu calle Corredera.
Cuando me quemen mañana, aunque sea muy cristiana, yo no quiero ir al cielo. Mis cenizas quiero en Lorca esparcidas en su suelo.
Os dejo mi testamento, que he leído en un momento. Lo hice sin prisa, sin pausas, pues veo a los sardineros preparando ya las brasas.
Murcia entera está en la calle. Ya comienza nuestra Fiesta. Suenen pitos y tambores. Estaré por Pérez Casas o en la Plaza de las Flores.
Y desde este Consistorio pongo fin al Testamento, ya mi quema se avecina, guardo siempre este momento.
Firmado: Doña Sardina.
SARDINEROS, SARDINERAS: ¡¡¡¡VIVA EL ENTIERRO DE LA SARDINA!!!! ¡¡¡¡VIVA EL ENTIERRO DE LA SARDINA!!!! ¡¡¡¡VIVA MURCIA!!!!!
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